• La delegada del Gobierno explicó en León los detalles del protocolo que se pone en marcha esta temporada, así como los medios materiales y humanos del dispositivo que velará para garantizar la seguridad en las carreteras de la Comunidad Autónoma en situaciones de climatología adversa
  • En la reunión, celebrada en el Centro de Conservación de Carreteras de San Cipriano de Rueda, participaron, presencial o telemáticamente, los subdelegados del Gobierno en Castilla y León y los responsables de todos los organismos del Estado que intervienen en estas situaciones
  • Barcones calificó de “imprescindible y extraordinaria” la labor desarrollada por las miles de personas implicadas en este trabajo en equipo, que minimizan y combaten las situaciones de riesgo en carretera en una Comunidad “especialmente afectada por la nieve y el hielo, históricamente exigente en lo climatológico, pero en la que los recursos han sido capaces siempre de afrontar las dificultades con éxito, como se demostró durante ‘Filomena’ el pasado invierno”

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, acompañada de los responsables de todos los organismos estatales implicados en el dispositivo, presentó este lunes en León los medios materiales y humanos con los que cuenta la Administración del Estado para afrontar la campaña de Vialidad Invernal 2021-2022 en la Comunidad, entre ellos, 435 máquinas quitanieves y en torno a 3.500 personas, que velarán para garantizar la seguridad del tráfico y de las personas en las carreteras de titularidad nacional en situaciones de climatología adversa.

Así, junto a Barcones, participaron en la Comisión Territorial de Asistencia a la delegada en materia de Vialidad Invernal, presencial o telemáticamente, los subdelegados del Gobierno, y los responsables de DGT, Sector de Tráfico de la Guardia Civil, Demarcaciones de Carreteras, Protección Civil y AEMET, además de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Castilla y León, Defensa y Unidad Militar de Emergencias,.

La delegada explicó las medidas preventivas y circunstancias en las que se activan las fases del Protocolo de la Delegación del Gobierno para la coordinación de actuaciones de los órganos de la Administración del Estado ante nevadas y otras situaciones meteorológicas extremas que pueden afectar a la Red de Carreteras del Estado en Castilla y León, así como la coordinación con otras administraciones, diputaciones y Junta de Castilla y León, regiones limítrofes, y canalización de la información del estado de las carreteras a la ciudadanía.

El objetivo final del Protocolo de actuación del dispositivo es garantizar la seguridad y el movimiento de personas y mercancías por carretera en situaciones meteorológicas adversas, previniendo, por ejemplo, la formación de placas de hielo sobre las calzadas cuando se esperen heladas o llevando a cabo la retirada de nieve para minimizar las perturbaciones al tránsito de vehículos, organizando el embolsamiento de camiones en zonas previstas para ello en caso de necesidad, o atendiendo logísticamente a los usuarios de las vías, en colaboración con el resto de administraciones.

Labor “imprescindible y extraordinaria”

La delegada del Gobierno calificó de “imprescindible y extraordinaria” la labor desarrollada por las miles de personas implicadas en este trabajo en equipo, que minimizan y combaten las situaciones de riesgo en carretera en una Comunidad “especialmente afectada por la nieve y el hielo, históricamente exigente en lo climatológico, pero en la que los recursos han sido capaces siempre de afrontar las dificultades con éxito, como se demostró durante ‘Filomena’ el pasado invierno”.

Barcones destacó el intenso trabajo que todos los efectivos inmersos en la campaña desempeñan en todo momento a lo largo del año, pero incidió en la vital importancia de esta labor en estas fechas, con total disponibilidad horaria y dedicación en las condiciones más adversas, algo que puso de relevancia, -una vez más, pero en aquella ocasión de forma más palmaria-, la borrasca que cubrió de blanco prácticamente todo el país el pasado mes de enero, que aisló miles de municipios, hizo impracticables incluso las vías de alta capacidad y supuso el embolsamiento de más de 4.000 camiones en Castilla y León, con las consecuencias que ello provocó, de necesidad de atención inmediata a infinidad de ciudadanos atrapados simultáneamente en distintos puntos de nuestra geografía.

“Filomena fue nuestra prueba de fuego, provocó numerosísimas situaciones de riesgo, obligó al trabajo intenso de miles de personas en la Comunidad, pero también fue la demostración de que el Protocolo funciona, de que estamos preparados, y de que las administraciones fuimos capaces de una perfecta coordinación que permitió atender en todos los rincones de la región a quienes lo necesitaban y superar la situación en apenas un fin de semana”.

Medios disponibles

La delegada agradeció la entrega de estos miles de personas, y se refirió en especial al Centro de Gestión de Tráfico Norte, dependiente del Ministerio del Interior, “el cerebro del dispositivo, que toma decisiones estratégicas en tiempo real y establece las prioridades”, y que, aunque situado en Valladolid, abarca todas las carreteras de Castilla y León, Asturias y Cantabria. En él se dispone de 177 cámaras de circuito cerrado, -100 de ellas en Castilla y León-, 91 estaciones meteorológicas, -73 en Castilla y León-, y 245 paneles de mensaje variable. Desde allí se controla, además, la gestión de los 622 puntos de embolsamiento de vehículos pesados en la Comunidad.

De cara a esta campaña, además de los cerca de 3.500 efectivos que forman parte del dispositivo (1.500 agentes de Guardia Civil, personal de Demarcaciones de Carreteras, -en torno a 1.200-, UME -500-, y profesionales de los Comités Ejecutivos de Emergencias, Centro de Control de Tráfico y Agencia Estatal de Meteorología), se incrementa en dos el número de máquinas quitanieves, hasta las 435.

A ello hay que añadir los 258 depósitos y silos de sal, y 72 de salmuera, con capacidad para almacenar  casi 90.000 toneladas de sal, fundentes y salmuera.

En la provincia de León, donde tuvo lugar la celebración de la Comisión que abre la campaña invernal, se cuenta con 48 máquinas quitanieves, 7 estaciones meteorológicas, 43 silos y depósitos con capacidad para almacenar más de 7.400 toneladas de sal y 6 depósitos para almacenar 631.000 litros de salmuera.

Los 3.500 efectivos del personal del Estado se desplegarán en caso necesario para cubrir las necesidades de los 5.647 kilómetros de red de carreteras de titularidad nacional en el territorio de la Comunidad Autónoma, tanto autovías y autopistas como carreteras convencionales, donde actuarán las quitanieves y se llevará a cabo la limpieza de vías en caso de inclemencias meteorológicas. No obstante, como es lógico, la Guardia Civil, la UME, el personal de AEMET o el de Tráfico, atienden a todas las vías de Castilla y León en caso de necesidad, independientemente de su titularidad.

Alerta, preemergencia y emergencia

De acuerdo con el protocolo, cuando la nieve puede afectar a las carreteras del Estado:

  • Se declara la Fase de Alerta cuando AEMET emita boletines de aviso por nevadas con niveles amarillo (que permitan prever riesgos sobre la vialidad), naranja o rojo. El hecho de activar esta fase implica que las Unidades de Demarcaciones de Carreteras refuerzan los medios en la zona de predicción meteorológica para la que se activa, entre ellos, esparcidoras de sal y fundentes o máquinas quitanieves. Al mismo tiempo, la Guardia Civil de Tráfico refuerza su despliegue, y simultáneamente se alerta a los miembros del Comité Ejecutivo de la Delegación del Gobierno, al que por primera vez se incorpora un representante de la Junta de Castilla y León, que hará más eficaz la coordinación entre administraciones.
  • Se declara la Fase de Preemergencia cuando la intensidad de la nevada hace prever dificultades para la circulación o cuando la nieve caída, el hielo u otra circunstancia, dificulta de facto la circulación. En esta fase se lleva a cabo el establecimiento y cese de restricciones al tráfico en coordinación con la Dirección General de Tráfico y la Guardia Civil de Tráfico.
  • Se declara la Fase de Emergencia cuando resulte necesario prestar atención a personas que han quedado bloqueadas o retenidas y no pueden seguir su viaje por medios propios.

Cada fase tiene una intensidad de respuesta de actuación por parte del Gobierno de España, y los niveles de riesgo que establece la DGT son Nivel BLANCO (pueden circular todos los vehículos sin restricción), Nivel VERDE (comienza a nevar, se pide prudencia; aunque la circulación no se ve afectada, se recomienda no sobrepasar la velocidad de 100 km/h en autopistas y autovías y 80 km/h en resto de carreteras; los conjuntos de vehículos y camiones con masa máxima autorizada superior a 3.500 tienen prohibido el adelantamiento y deben circular por el carril derecho), Nivel AMARILLO (la calzada comienza a cubrirse de nieve y ya no pueden circular camiones ni vehículos articulados; los turismos y autobuses deberán circular como máximo a 60 km/h), Nivel ROJO (la calzada se encuentra completamente cubierta de nieve y la circulación sólo es posible haciendo uso de cadenas o neumáticos especiales, a una velocidad máxima de 30 km/h; se prohíbe la circulación de autobuses), Nivel NEGRO (la carretera se encuentra intransitable para cualquier tipo de vehículo, y existe un claro riesgo de quedar inmovilizado en la carretera por periodos prolongados de tiempo).

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