- El campo zamorano vuelve a alzar la voz. Este lunes 12 de mayo estaba prevista una protesta organizada por los sindicatos COAG, Asaja y UPA, convocada en la plaza de La Marina en Zamora, en la que los agricultores y ganaderos de la comarca de Tábara exigirían soluciones urgentes a la creciente invasión de fauna salvaje que está poniendo en peligro las explotaciones rurales. Sin embargo, la manifestación ha sido aplazada hasta que se celebre una reunión con la Consejería de Medioambiente, a raíz del compromiso de la Junta de Castilla y León de aclarar la situación sobre la emergencia cinegética en la zona.

El problema que enfrentan los agricultores y ganaderos no es nuevo, pero la situación está lejos de mejorar. Manadas de ciervos siguen arrasando los cultivos en las parcelas limítrofes de la Sierra de la Culebra, una situación que se ha agravado en los últimos meses. “Los ciervos nos destrozan los cultivos, arrasan parcelas enteras. Es una auténtica salvajada”, lamenta un agricultor de la zona de Tábara. A esto se suman los ataques de buitres y grajos que también están provocando grandes pérdidas.
Desde los sindicatos agrarios denuncian que la fauna salvaje está causando “elevados daños” en las explotaciones, afectando gravemente a los cultivos y ganadería de la comarca. “Exigimos la gestión de la fauna salvaje, que arrasa y pone en riesgo nuestras explotaciones”, expresan COAG, Asaja y UPA. Los agricultores no solo se ven perjudicados por la invasión de ciervos, sino también por otros animales que están alterando el equilibrio en las zonas rurales, generando un problema estructural que ya afecta la viabilidad de muchas explotaciones agrícolas.
La Alianza UPA-COAG de Zamora, que lleva tiempo advirtiendo sobre la gravedad de la situación, había solicitado hace un mes una reunión urgente con el consejero de Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez Quiñones, para encontrar una solución a los daños causados por la fauna salvaje. Sin embargo, hasta el momento no se ha logrado una respuesta efectiva, lo que ha llevado a los sindicatos a convocar la protesta.
El problema de los ciervos se ha convertido en un escenario cada vez más común en Tábara, donde los ganaderos aseguran que la presencia de manadas de ciervos es diaria. “Es una locura, estamos acostumbrados a ver decenas de ciervos pastando en nuestras parcelas, se meten incluso en las naves”, comenta uno de los afectados. Los daños económicos se están acumulando y la paciencia de los agricultores y ganaderos se está agotando.
Los sindicatos insisten en que la situación debe ser abordada de forma urgente por las autoridades competentes. La gestión de la fauna salvaje debe ser parte de una estrategia integral para proteger las explotaciones de los ataques de estos animales. Con esta demanda, los agricultores y ganaderos de la comarca de Tábara esperan que la Junta de Castilla y León se tome en serio la emergencia y que se implementen soluciones efectivas antes de que sea demasiado tarde para el sector agrícola de la provincia.



















