• Puebla de Sanabria se convirtió ayer, 28 de agosto, en escenario de un emotivo encuentro dedicado a la trashumancia, la práctica ancestral de guiar rebaños por rutas estacionales que une tradición, sostenibilidad y conservación del medio natural. La jornada puso de relieve la importancia de esta actividad frente a los retos del mundo rural y el cambio climático.

El Alcalde, José Fernández Blanco, abrió la mesa destacando el papel del pastoreo en la prevención de incendios y en la limpieza de montes: “Es en sí mismo uno de los ejercicios más importantes en la lucha contra el fuego… A veces olvidamos lo mucho que suman estas pequeñas cosas”, señaló.

El fotógrafo Carlos Blanco, autor de la exposición Trashumantes de Aliste, guardianes de la memoria, subrayó la relevancia de la ganadería extensiva: “El pastoreo lo llevamos en la sangre, en la genética de nuestra tierra. Es cultura, saber transmitido de generación en generación. Pero también es una vida dura, con dedicación los 365 días del año y baja rentabilidad. El apoyo y reconocimiento institucional es lo que más echamos en falta”.

Por su parte, el pastor Tomás García advirtió que la trashumancia “está condenada a desaparecer, lo que supondría una gran pérdida de nuestra cultura ancestral”. Durante el encuentro, se proyectó un documental que recoge la experiencia de los pastores de Aliste, que guían sus rebaños estivalmente formando cabañas de más de 3.000 ovejas que recorren Aliste, la Sierra de la Culebra, Carballeda y Sanabria hasta llegar a Puente Porto, en la Sierra Segundera.

La trashumancia no solo preserva conocimientos y técnicas de cuidado del ganado y del territorio, sino que aporta un valor ecológico y cultural inestimable.

Los participantes subrayaron la necesidad de reconocer, apoyar y mejorar las condiciones de trabajo y la rentabilidad de los pastores, pilares de la historia rural de la región.

El encuentro concluyó con una degustación de las tradicionales “migas del pastor”, elaboradas por Miguel y Francisco Tomás Bruño, en un homenaje a la gastronomía vinculada al pastoreo.

La exposición Trashumantes de Aliste, guardianes de la memoria permanecerá abierta durante todo septiembre en la Sala de Exposiciones del Castillo, con 42 imágenes que retratan el viaje estival de los pastores y reivindican el valor cultural, económico y ambiental de esta práctica ancestral.

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