• La devoción a la Virgen del Carmen volvió a latir con fuerza en Tábara este tercer domingo de septiembre, en una festividad que, año tras año, se confirma como la gran cita religiosa y social del pueblo. En esta ocasión, la celebración tuvo un cariz histórico: por primera vez en sus más de siete décadas de vida, la Cofradía de la Virgen del Carmen estuvo presidida por una Junta Directiva integrada exclusivamente por mujeres, marcando un antes y un después en la tradición de la villa.

La nueva cofradía, encabezada por Emma Peña Ruiz como presidenta, Jone Alonso Alonso como secretaria, Berta Rodríguez Vara como tesorera y Tania Ratón González como vocal, ha demostrado tener el empuje y la fe necesarios para dar continuidad a la herencia recibida. Con ellas, la Virgen del Carmen brilló de nuevo a la altura de la fiesta patronal, gracias a la devoción de más de 800 cofrades que mantienen vivo este legado desde 1948.

El día grande se abrió con el repique solemne de campanas a cargo de la Asociación de Campaneros Zamoranos, que anunció el comienzo de los actos religiosos. La iglesia de la Virgen de la Asunción acogió la misa principal, acompañada por el coro “A nuestro aire”, que interpretó la misa castellana, evocando la esencia más profunda de la religiosidad popular.

Al terminar la misa, la Virgen recorrió las calles en procesión, arropada por la Danza del Paloteo de Tábara, que ofreció sus lazos tradicionales, y por la alegría de la charanga, elementos imprescindibles de esta cita. Este año, además, la imagen lució entre sus joyas la medalla de la cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de Valencia de Don Juan, obsequio recibido en 2025 que enriqueció aún más su patrimonio devocional.

Tras el fervor religioso, llegó el momento de la convivencia fraterna. Un tren habilitado por la cofradía trasladó a los asistentes hasta el Auditorio Leticia Rosino, donde se celebró la comida de hermandad con 160 comensales. El menú, fiel a la tradición, incluyó el sabroso arroz a la zamorana, pollo con patatas panaderas y una tarta de chocolate con galleta, elaborada por la cocinera del Restaurante y centro de turismo rural El Roble.

La jornada, presidida por los mayordomos de este año, Luis y Mari Toñi Romero Cid, fue un reflejo de la continuidad de una tradición que hunde sus raíces en la posguerra, cuando el 1 de octubre de 1948, bajo el impulso del párroco Timoteo Aparicio Alonso, se fundó la cofradía con 122 devotos. Jesús Morán López (presidente), Manuel Casas Jorge (vicepresidente), Manuel Sierra de Castro (secretario), José Andrés San Román (tesorero) y Matías Fresno Casas y Lorenzo Fresno Andrés vocales conformaron la primera Junta Directiva. Desde entonces, pese a los cambios sociales y estatutarios —como la histórica reforma de 2024 que abrió el acceso a los cargos directivos para mujeres—, presidenta:Emma Peña Ruiz, secretaria: Jone Alonso Alonso, tesorera: Berta Rodríguez Vara, vocal: Tania Ratón González, el espíritu de devoción se mantiene intacto.

En este nuevo ciclo iniciado por la Junta femenina, la Cofradía ha querido también reconocer el trabajo de la anterior Junta Directiva, encabezada por José María Vara Monteso, junto a Salvador Romero Díez, Antonio Esteban Moldón, Luis María del Río, Moisés Fernández Antón, Juan José Peña Caballero y Óscar Puente Cabrerizo, quienes durante más de 20 años supieron guiar la cofradía con acierto y dedicación, logrando que hoy la fiesta de la Virgen del Carmen goce del prestigio y la importancia que la distinguen como una de las celebraciones más queridas de Tábara.

En Tábara, la festividad del Carmen se celebra en septiembre por concesión papal, cuando las labores de siega y trilla del campo habían concluido y el pueblo podía entregarse de lleno al homenaje a su patrona espiritual. Así, fe, música, danza y hermandad se entrelazaron de nuevo en honor a la Virgen del Carmen, demostrando que, en este rincón de la provincia, la tradición sigue siendo el pilar sobre el que se alza la vida comunitaria.

Galería de fotos: SAF

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