- El Unión Deportiva Cultural Tábara venció por 4-5 en una intensa semifinal disputada en Sayago y luchará por el título de la Copa Diputación de Zamora frente a Villalazán.

El Unión Deportiva Cultural Tábara ya está en la gran final de la Copa Diputación de Zamora. El conjunto tabarés logró una victoria de enorme mérito en la pista de Sayago, uno de los equipos más potentes ofensivamente de la competición, en un encuentro cargado de intensidad, sufrimiento y orgullo hasta el último segundo.
Tras superar en cuartos de final a Kiosco Popori, el UDC afrontaba una auténtica prueba de fuego. Y lo hacía además en circunstancias complicadas: con solo dos cambios disponibles y sin portero específico. Pero lejos de amedrentarse, el equipo demostró desde el inicio una enorme concentración y carácter competitivo.
Un inicio perfecto
El partido arrancó con un UDC muy serio en defensa y eficaz en ataque. Fruto de ese gran comienzo llegó pronto el primer gol, firmado por Cristian Ferreras, que dio confianza a los tabareses.
Consciente del desgaste físico que podía pasar factura, el equipo apostó por alternar fases de posesión con portero-jugador utilizando a Borja para administrar esfuerzos y mantener el control del ritmo del encuentro.
La estrategia funcionó a la perfección. Dos tantos de Sesio permitieron al UDC marcharse al descanso con una valiosa ventaja de 1-3 ante un Sayago sorprendido por la efectividad y el orden de los visitantes.
Sufrimiento y corazón hasta el final
En la segunda mitad, Sayago dio un paso adelante y apostó prácticamente durante todo el tiempo por el juego de cinco con portero-jugador. El asedio fue constante, obligando al Tábara a multiplicarse en defensa y resistir con sacrificio.
En medio de esa presión llegó uno de los momentos clave del partido: Sesio robó un balón y marcó a puerta vacía el 1-4 que parecía acercar la clasificación.
Pero el encuentro todavía guardaba mucha emoción. Sayago reaccionó y consiguió recortar distancias hasta colocarse con un inquietante 3-4 que devolvía toda la tensión al choque.
Cuando más apretaba el rival apareció de nuevo el espíritu combativo del UDC. Cristian Peña firmó el quinto gol para dar oxígeno a los suyos y desatar la alegría de los aficionados desplazados.
Aunque Sayago todavía logró marcar el definitivo 4-5 en los últimos instantes, ya no hubo tiempo para más y el pitido final confirmó la clasificación del conjunto tabarés para la final.
Una final con sabor a ilusión
El esfuerzo realizado por el equipo fue enorme. Los jugadores dejaron sobre la pista una actuación llena de compromiso, entrega y orgullo defendiendo el escudo del UDC Tábara.
Ahora, el conjunto tabarés buscará poner el broche de oro a esta gran temporada enfrentándose a Villalazán en una final que se disputará a doble partido y que promete emociones fuertes.
¡Vamos, Unión!




















