- La AEMET advierte de un episodio de calor intenso y persistente que comenzará el fin de semana y podría prolongarse durante gran parte de la próxima semana

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha advertido de la llegada de un episodio de calor muy intenso y persistente que afectará a buena parte de España a partir de este fin de semana y que podría convertirse en la primera gran ola de calor del verano de 2026.
Castilla y León se encuentra entre las comunidades que experimentarán un importante ascenso térmico, especialmente desde el domingo 21 de junio, cuando se espera que los termómetros alcancen valores excepcionalmente elevados para esta época del año.
Una masa de aire sahariano disparará las temperaturas
Según las previsiones meteorológicas, una situación de bloqueo atmosférico sobre Europa favorecerá el descuelgue de una depresión aislada en niveles altos (DANA) al oeste de la Península Ibérica.
Esta configuración impulsará hacia España una masa de aire sahariano muy cálida y seca que, unida a la fuerte insolación propia del inicio del verano, provocará temperaturas muy elevadas durante varios días consecutivos.
Hasta 38 grados en la Meseta Norte
La AEMET prevé que el ascenso térmico comience a notarse de forma generalizada el sábado 20 de junio, intensificándose notablemente el domingo.
Para el lunes 22, las temperaturas máximas podrían alcanzar entre 36 y 38 grados en amplias zonas de la Meseta Norte, incluidos puntos de las provincias de Zamora, Valladolid, Salamanca, León y Palencia.
En otras zonas del país, especialmente en los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir, se podrían superar los 40 grados e incluso alcanzarse puntualmente los 42 grados.
Noches tropicales y riesgo para personas vulnerables
Además del calor diurno, uno de los aspectos más destacados del episodio será la persistencia de temperaturas elevadas durante la noche.
Las denominadas noches tropicales, con mínimas superiores a los 20 grados, podrían extenderse por amplias áreas del interior peninsular, dificultando el descanso y aumentando los riesgos para personas mayores, enfermos crónicos y otros colectivos vulnerables.
Las autoridades recomiendan extremar las precauciones, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, mantener una adecuada hidratación y reducir la actividad física al aire libre durante los momentos de mayor calor.
Aumenta el peligro de incendios forestales
La llegada de aire cálido y seco también provocará un incremento progresivo del riesgo de incendios forestales, especialmente en las zonas del norte peninsular.
Los expertos advierten de que este escenario podría verse agravado por la posible aparición de tormentas secas o con escasas precipitaciones, capaces de generar focos de incendio debido a la actividad eléctrica.
La situación resulta especialmente sensible en Castilla y León, donde el recuerdo de los grandes incendios sufridos en los últimos años, especialmente en la Sierra de la Culebra, sigue muy presente.
Incertidumbre a partir del martes
Los meteorólogos señalan que existe todavía cierta incertidumbre sobre la evolución del episodio debido a la posición final que adopte la DANA.
Factores como la entrada de calima, la aparición de nubosidad media y alta o el desarrollo de tormentas vespertinas podrían modificar localmente las temperaturas previstas.
No obstante, el escenario más probable apunta a que el calor continuará siendo muy intenso durante buena parte de la próxima semana.
Posible alivio a partir del miércoles
Las previsiones actuales indican que a partir del miércoles 24 podrían comenzar descensos térmicos ligeros en algunas zonas, aunque las temperaturas seguirían situándose claramente por encima de los valores habituales para esta época del año.
Por el momento, la AEMET mantiene el seguimiento constante de la situación y recomienda a la población estar atenta a las actualizaciones de los avisos meteorológicos durante los próximos días.
Con la llegada de este episodio, Castilla y León afronta un inicio de verano marcado por el calor extremo y por unas condiciones meteorológicas que exigirán especial prudencia tanto a la población como a los responsables de la prevención de incendios forestales.




















