- El incendio forestal de Burgohondo continúa activo y bajo seguimiento prioritario tras una noche de trabajos intensos. La zona de Piedralaves y el entorno del Puerto de Casillas concentran la mayor preocupación por la evolución del fuego, mientras permanecen cortadas numerosas carreteras y miles de vecinos siguen afectados por desalojos y confinamientos.

El incendio forestal de Burgohondo (Ávila) afronta una nueva jornada clave después de una noche de intenso trabajo para los equipos de extinción, con varios sectores que han evolucionado favorablemente y otros puntos donde el fuego mantiene un comportamiento más complejo.
La situación a las 08:00 horas del 25 de julio de 2026 refleja un incendio todavía activo, con especial atención en los sectores del sur y sureste, donde la orografía, el viento y la entrada del fuego en zonas boscosas están condicionando las labores de control.
La zona sur concentra la mayor preocupación
En el sector norte, la evolución ha sido favorable durante la noche.
En la zona de Navaluenga, los equipos no han registrado avisos y no se mantiene presencia de llama, mientras que en El Barraco se han desarrollado trabajos de perimetración con maquinaria y medios de extinción, con una evolución positiva y escaso avance del fuego.
En la zona este, el entorno de Cebreros mantiene algunos focos diseminados, aunque con poco avance durante la noche.
La situación más delicada se encuentra en la zona sureste y sur:
- En Atalaya (El Tiemblo), los medios de la Unidad Militar de Emergencias (UME) han trabajado en la defensa de viviendas. Durante la noche se ha producido un descolgamiento del incendio hacia el sur con cierta virulencia, por lo que continúan los trabajos de control.
- En Casillas, la complicada orografía dificulta la intervención de los medios, centrando los esfuerzos en los descuelgamientos por la zona del Puerto de Casillas.
- En Piedralaves, el incendio ha entrado en zona de bosque y continúa descendiendo con rapidez. Esta área preocupa especialmente ante el posible cambio de viento de componente norte previsto para la jornada.
Más de 5.000 personas desalojadas y 8.600 confinadas
La evolución del incendio ha obligado a mantener importantes medidas de protección para la población.
En estos momentos permanecen:
- 5.150 personas desalojadas:
- Burgohondo: 1.269 personas.
- Hoyo de Pinares: 2.179 personas.
- Villanueva de Ávila: 202 personas.
- La Atalaya (El Tiemblo): 1.500 personas.
- 8.600 personas confinadas:
- Cebreros: 3.500 personas.
- Navaluenga: 2.135 personas.
- El Tiemblo: 3.000 personas.
Las personas confinadas están siendo atendidas principalmente en distintos espacios habilitados, entre ellos la Escuela de Policía, con unas 400 personas; el polideportivo Juan Carlos Sastre, con alrededor de 280; el Palacio de Congresos Lienzo Norte, con unas 130; y el polideportivo de Burgohondo, con unas 50.
Además, se han activado nuevos desalojos mediante avisos ES-Alert en varias localidades ante la propagación del incendio por las copas de los árboles.
Nuevas evacuaciones y rutas alternativas
Las autoridades han establecido itinerarios de evacuación:
- Piedralaves y La Adrada: salida por la CL-501 hacia Arenas de San Pedro.
- Sotillo de la Adrada, Casillas, Santa María del Tiétar y Navahondilla: por la CL-501 hasta La Adrada y posteriormente por la carretera hacia La Iglesuela (AV-930/CM-5053).
- Casavieja: salida por la CL-501.
Los centros de recepción habilitados se encuentran en Arenas de San Pedro y Candeleda.
Numerosas carreteras permanecen cortadas
La emergencia mantiene cerradas varias vías de comunicación:
- N-403: entre los kilómetros 82 y 100.
- AV-502: kilómetros 0 al 19,34 y 18,81 al 31,48.
- AV-512: kilómetros 0 al 6,62.
- AV-504: kilómetros 0 al 6,44.
- AV-562: kilómetros 0 al 14,200, con corte total hasta Robledo de Chavela (M-539).
- AV-902: kilómetros 0 al 6.
- AV-901: kilómetros 0 al 9.
- AV-904: kilómetros 0 al 2,900.
- AV-503: kilómetros 25,5 al 39,06.
Una jornada decisiva para estabilizar el incendio
El operativo afronta las próximas horas con el objetivo de frenar los avances del fuego, especialmente en las zonas donde la vegetación forestal y las condiciones del terreno dificultan las labores.
La prioridad continúa siendo la protección de los núcleos habitados, la defensa de las viviendas y la consolidación de los perímetros de seguridad construidos durante una noche marcada por el esfuerzo de los equipos de extinción y la incertidumbre de miles de vecinos afectados.




















