- El centro diocesano de A Rúa de Valdeorras amplía su proyecto educativo con una residencia destinada a alumnas de Secundaria y Bachillerato, basada en el acompañamiento personal, la excelencia académica y los valores cristianos. La iniciativa completará la oferta residencial que ya existe para alumnos y busca responder a las nuevas necesidades de las familias de Galicia, Castilla y León y las provincias limítrofes.

El Colegio Pablo VI de A Rúa de Valdeorras (Ourense), perteneciente a la Diócesis de Astorga, afronta una nueva etapa de crecimiento con la puesta en marcha de una Residencia Femenina que comenzará su actividad en el curso 2026-2027.
El nuevo proyecto forma parte del Plan Director del centro, una estrategia educativa que permitirá ampliar la oferta formativa y ofrecer a las alumnas las mismas oportunidades de desarrollo integral que desde hace años disfrutan los alumnos residentes.
La iniciativa nace con una clara vocación de servicio a las familias y con el objetivo de crear un espacio seguro donde adolescentes puedan desarrollar su formación académica y personal en un ambiente de acompañamiento, convivencia y crecimiento en valores.
Una respuesta a las nuevas necesidades de las familias
La creación de esta residencia femenina responde a una demanda creciente de familias que buscan un entorno educativo estable para sus hijas durante las etapas de Educación Secundaria y Bachillerato.
El proyecto está especialmente dirigido a alumnas procedentes de Galicia y Castilla y León, así como a familias con necesidades de conciliación, movilidad laboral o que desean una educación basada en el acompañamiento cercano y en los valores del Evangelio.
Desde el Colegio Pablo VI destacan que la nueva residencia supone también un avance en la igualdad de oportunidades, al completar la oferta residencial del centro y permitir que chicos y chicas puedan acceder a un mismo modelo educativo y formativo.
Una comunidad educativa más allá del alojamiento
La nueva residencia no se plantea únicamente como un espacio de alojamiento, sino como una auténtica comunidad educativa, donde el estudio convive con el crecimiento humano, la responsabilidad, la autonomía personal, la convivencia y la dimensión espiritual.
Inspirado en el legado educativo de Pablo VI, con más de seis décadas de experiencia, el proyecto pretende formar jóvenes responsables, autónomas y comprometidas con la sociedad, capaces de afrontar los retos actuales, desde la transformación tecnológica hasta la necesidad de recuperar una visión más humana de la educación.
El modelo residencial aprovechará además la experiencia, las instalaciones y la organización ya consolidadas de la residencia masculina, garantizando una implantación eficiente y sostenible.
Un proyecto pionero en el entorno de A Rúa
El análisis realizado por el centro educativo destaca la ausencia de residencias femeninas de características similares en el entorno de A Rúa de Valdeorras, una circunstancia que convierte esta iniciativa en una propuesta diferenciadora para Galicia y para las provincias cercanas de León y Zamora.
La residencia contará con una educadora responsable que trabajará de forma coordinada con el equipo docente, el Departamento de Orientación y la dirección del colegio, ofreciendo un seguimiento personalizado de cada alumna.
El objetivo será favorecer no solo el rendimiento académico, sino también el bienestar emocional, la maduración personal y la integración de las residentes en una comunidad educativa cercana.
Educación con identidad cristiana y mirada de futuro
Con este proyecto, el Colegio Pablo VI reafirma su compromiso con una educación integral al servicio de las familias, la Diócesis de Astorga y la sociedad.
La nueva residencia femenina representa, según el centro, una apuesta de futuro que combina una necesidad social creciente con un modelo pedagógico consolidado y una identidad cristiana basada en el acompañamiento y la formación de la persona en todas sus dimensiones.
La apertura prevista para septiembre de 2026 supone así un nuevo paso en la trayectoria de un colegio que busca adaptarse a los desafíos educativos actuales sin renunciar a los principios que han marcado su historia durante más de sesenta años.




















