- La Policía Nacional alerta de un fraude detectado en Castilla y León, donde los estafadores ya han conseguido más de 10.700 euros mediante mensajes enviados desde cuentas reales

La Policía Nacional ha detectado un nuevo patrón de fraude mediante cuentas de WhatsApp comprometidas en el que los delincuentes consiguen enviar mensajes a los contactos de una víctima sin que esta pierda el acceso a su propia cuenta.
A diferencia de otros ataques conocidos, en esta modalidad el usuario legítimo continúa utilizando WhatsApp con normalidad, sin cierres de sesión ni avisos aparentes, mientras el atacante utiliza su identidad digital para solicitar dinero a familiares, amigos o conocidos.
En Castilla y León, este tipo de estafa ya ha provocado perjuicios económicos por valor de 10.751 euros.
Mensajes enviados sin que la víctima lo detecte
Según explica la Policía Nacional, los contactos de la persona afectada reciben mensajes que parecen proceder directamente de su cuenta de WhatsApp. En ellos, el supuesto conocido solicita ayuda económica urgente con una historia previamente preparada.
Sin embargo, esos mensajes fraudulentos no aparecen en el teléfono de la víctima, sino únicamente en las conversaciones de los destinatarios.
En muchos casos, la persona afectada descubre lo ocurrido cuando algún amigo o familiar se pone en contacto con ella por otra vía para confirmar si realmente ha pedido dinero.
Además, los investigadores han observado que al revisar la función de “Dispositivos vinculados” de WhatsApp no siempre aparece un acceso desconocido, lo que dificulta detectar el compromiso de la cuenta.
Una historia preparada para conseguir dinero rápido
El fraude sigue un esquema muy similar en todos los casos detectados.
El atacante envía mensajes con frases como:
- “Necesito tu ayuda”.
- “Se me ha roto el móvil”.
- “Tengo que comprar uno nuevo”.
- “Cuesta unos 980 o 1.000 euros”.
- “No puedo hacer una transferencia ahora”.
- “¿Puedes adelantarme el dinero?”.
Después facilita los datos bancarios de un supuesto comercio o vendedor para que la víctima realice el pago.
Las cantidades solicitadas suelen situarse entre 950 y 1.000 euros, una cifra elegida para parecer creíble y evitar levantar sospechas.
Posibles vías utilizadas por los delincuentes
Aunque la investigación continúa abierta, la Policía Nacional señala como posibles métodos de acceso fraudulento:
- Obtención del código de registro mediante engaño.
- Ataques de phishing dirigidos.
- Técnicas de ingeniería social para conseguir credenciales.
- Vinculación fraudulenta de dispositivos.
- Compromiso previo del teléfono móvil o de la cuenta.
Los agentes recuerdan que el atacante primero debe conseguir hacerse pasar por el titular de la cuenta, lo que constituiría un acceso ilícito, y posteriormente utiliza esa identidad para intentar cometer una estafa contra sus contactos.
Consejos para evitar caer en el engaño
La Policía Nacional recomienda:
✅ No entregar nunca códigos de WhatsApp, SMS, PIN de verificación en dos pasos ni códigos QR.
✅ Desconfiar de cualquier petición urgente de dinero recibida por WhatsApp, aunque proceda aparentemente de un familiar o amigo.
✅ Confirmar siempre la petición mediante una llamada telefónica u otro medio de contacto.
✅ Mantener actualizado el teléfono móvil y la aplicación WhatsApp.
✅ Activar la verificación en dos pasos de WhatsApp.
✅ Revisar periódicamente la sección “Dispositivos vinculados”, aunque la ausencia de accesos desconocidos no garantiza que la cuenta no haya sido comprometida.
✅ Comunicar la posible suplantación a través de los canales oficiales de soporte de WhatsApp.
La Policía Nacional insiste en que la prevención y la comprobación directa con la persona que supuestamente solicita ayuda son las mejores herramientas para evitar este tipo de fraudes digitales, cada vez más basados en la confianza y en la suplantación de identidades conocidas.




















