Inmersos ya en la segunda oleada de la pandemia, los alumnos de Educación Secundaria que utilizan el transporte escolar en Zamora siguen sin monitor. Tras las quejas del colectivo, contrario a que los conductores asumieran las labores del monitor y vigilaran las normas impuestas por el coronavirus, la Junta de Castilla y León anunció en el inicio del curso «un refuerzo importante de la figura del acompañante» en los autobuses. La promesa sigue sin cumplirse.

 Al menos 100 rutas de tranporte escolar en la provincia de Zamora realizan el servicio sin monitor. La responsabilidad recae sobre la empresa adjudicataria del servicio y se confía en la responsabilidad del adolescente para que no se quite la mascarilla y mantenga el mismo asiento durante todo el curso escolar.

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