SAF – 2 de octubre de 2014.

clarasandamian

Un año más celebramos vuestro patrón, los ángeles custodios. Y el día en el que, en nombre de todos los zamoranos, se os reconoce y agradece públicamente el gran servicio que todos y cada uno de los policías nacionales habéis prestado en éste último año

.Los excelentes resultados de vuestro trabajo son visibles para todos, de ahí la gratitud y la alta valoración que de vuestra institución se tiene.

Sé, con certeza, que transformáis los peligros y las amenazas a la seguridad de los zamoranos en  retos y desafíos personales con los que alimentáis diariamente vuestra innegable vocación de servicio.

Con esta certeza, y con las estadísticas en la mano, puedo decir alto y claro que ésta no es una plaza fácil para el delincuente. Zamora se ha convertido en una ciudad incómoda para delinquir, porque aquí, como vengo diciendo últimamente, tarde o temprano, el que la hace, la paga.

Aunque podemos afirmar esto con rotundidad y estar satisfechos por el deber cumplido, lo cierto es, querido comisario, que son diarios los nuevos desafíos a los que tendremos que enfrentarnos porque por desgracia la seguridad absoluta no existe.

No ha sido un año fácil para nosotros, como tampoco lo ha sido para  otras ciudades y comisarías de nuestra comunidad y país. Si bien, en la mayoría de los indicadores delictivos la constante ha sido muy positiva en estos últimos meses, el repunte nacional en robos con fuerza en domicilios al que nos enfrentábamos a finales de 2013 e inicio de 2014, nos hizo trabajar muy intensamente con el objetivo de encauzar esta situación que, reitero, afectaba a buena parte del país y que, aunque no de forma alarmante, generaba inquietud social también en Zamora.

Pues bien, en apenas seis meses habéis conseguido reducir este tipo delictivo en un 130% gracias al importante operativo especial que pusimos en marcha a principios de año y en el que siempre hemos contado con la inquebrantable cooperación y colaboración del cuerpo hermano, la guardia civil, con la policía local, la inestimable colaboración de la policía portuguesa y este año más que nunca, con la tan demandada por nosotros colaboración ciudadana.

Entre todos, hemos puesto en manos de la justicia buena parte de estos ladrones en viviendas.

Como ejemplo entre muchos, quisiera destacar, los cuatro miembros de una banda organizada especialistas en robos en domicilios y locales comerciales que fueron detenidos el pasado mes de agosto cuando se disponían a cometer un robo en un céntrico establecimiento de la capital.

Miren, tras esa detención, al día siguiente, recibí  un escrito de un ciudadano anónimo que había presenciado a escasos metros el operativo policial y que textualmente decía:

Soy taxista y estoy acostumbrado a ver a la policía nacional patrullar todas las noches. Sentir que están por ahí, haciendo calles, me hace sentir seguro, me hacen compañía. Pero nunca los había visto en acción. Ayer, comprobé asombrado que son unos profesionales. Llegaron muy rápido y los detuvieron inmediatamente. Pensé que esto solo se veía en la tele y no, también aquí en Zamora pasan cosas y tenemos policías muy preparados. Felicíteles de parte de un humilde taxista zamorano.

Este es, queridos amigos, el mejor testimonio de gratitud que como subdelegada del gobierno se puede recibir porque al margen de las cifras y las estadísticas, lo realmente importante es que el ciudadano sienta cerca de su policía para poder sentirse seguro en su casa y en su ciudad.

Porque el hecho de haber reducido en más del 7% las infracciones penales en nuestra ciudad en lo que llevamos de 2014 con respecto al año anterior, no sirve de consuelo si el ciudadano no siente que la policía nacional es la policía de todos. Y para conseguir esa cercanía trabajamos mano a mano con la federación de vecinos y sus representantes en cada uno de los barrios. Porque Zamora, por sus características, favorece un escenario de intercambio social, de cercanía, de comunicación directa y de colaboración ciudadana que tanto nos ha ayudado  en este último año. Pero también con colectivos vulnerables a la delincuencia como los mayores, jóvenes, industriales, empresarios, comerciantes…. A todos ellos, tratamos de involucrarles en una tarea común, porque la seguridad, queridos amigos, es cosa de todos.

Con esa cercanía queremos conseguir que los padres sientan que sus hijos pueden acudir a sus colegios sin el riesgo de tener la droga en su entorno o que estén preparados para los vicios ocultos de internet y las redes sociales. Porque lo que nos interesa es que el comerciante y el empresario duerma tranquilo sabiendo que cuidamos de sus negocios. Porque queremos que nuestros mayores hagan la compra sin miedo a que le tiren del bolso o que se les cuelen en sus domicilios timadores especialistas como supuestos revisores del gas. Porque pasear por nuestras calles tiene que seguir siendo un deleite para la vista y no un lugar de encuentro para carteristas que andan al descuido.

Ustedes saben muy bien a lo que me refiero.

En esta ciudad estamos acostumbrados a vivir tranquilos, sin quebrantos. Una seguridad y una tranquilidad de la que siempre que podemos hacemos gala y que sin duda, junto con otros muchos, es ya una característica intrínseca de Zamora.

Ayer decía el ministro del interior al presidir los actos de esta festividad en Palencia, que la seguridad es un valor añadido para la marca España de la que carecen otros muchos países que a pesar de tener muchos atractivos turísticos no gozan, sin embargo, de los niveles de seguridad españoles. Eso, la seguridad, tiene un valor incalculable para vender fuera nuestra marca.

Queridos amigos,

Si España es uno de los países más seguros del mundo, Zamora es la cuarta de España. Y como seguridad es sinónimo de calidad de vida, hagamos de la seguridad un atractivo más de Zamora para aquel que no tenga motivos suficientes para visitarnos.

Son muchos los cambios que esta ciudad y esta provincia van a sufrir en los próximos meses con la finalización de importantes infraestructuras viarias y ferroviarias que supondrán nuevas oportunidades para hacer de Zamora una provincia atractiva para el turismo, para el inversor y para el emprender. Ofrezcamos a estos potenciales motores económicos, turistas, emprendedores e inversores, también Zamora como una ciudad segura y tranquila.

Queridos policías, por una ciudad más segura tenemos que trabajar todos. Ese tiene que seguir siendo nuestro leitmotiv. Seguir trabajando como lo habéis hecho este año. Mejorando, que seguro que se puede, porque la superación debe ser también el espíritu de vuestros objetivos.

Voy terminando

Valores como el patriotismo, el compromiso, la lealtad a una bandera y la vocación de servicio, no parecen estar en alza en la sociedad de hoy, sin embargo vosotros, junto con la guardia civil y el ejército, encarnáis y hacéis gala de dichos valores. Si además a esto le añadimos que estas instituciones están entre las más valoradas por los españoles, la reflexión es más que evidente: somos una gran nación donde la amplia mayoría de los que la habitamos, aunque no se exteriorice de forma habitual, nos sentimos orgullosos de nuestra bandera y nuestra identidad nacional. Una identidad profunda y arraigada en la historia que es común a todos los territorios que conforman este país.

Felicidades a todos los condecorados, pequeña representación de un gran cuerpo de hombres y mujeres profesionales. Mi agradecimiento también al personal funcionario y laboral así como a los sindicatos policiales que velan por una mejora de la prestación del servicio.

También a todas vuestras familias, que os apoyan abnegada y fielmente, gracias. A los policías nacionales jubilados y a los que pasan a segunda actividad. Contamos con vosotros.

A los que ya nos dejaron y se convirtieron en vuestros ángeles custodios

Y a todos ustedes, tan solo decirles que como ciudadana siento orgullo de mi policía nacional y como subdelegada, muy satisfecha por su trabajo.

Les ruego se pongan en pie para escuchar el himno nacional.

Les invito a que digan conmigo: viva España, viva el Rey, viva la Policía Nacional