El pleno celebrado el día 6 de marzo, ha vuelto poner de manifiesto la falta de interés y la pereza del actual equipo de gobierno al frente del Ayuntamiento. Desde la surrealista situación de querer contar con un plan antiterrorista propio con un solo policía local, hasta pretender “legalizar” una licencia de obra con un convenio urbanístico, pasando por la aprobación de una ordenanza de tarifas para el camping, que llega tarde, mal y nunca, por la falta de rigor en la documentación presentada y por la falta de previsión al abordar los asuntos municipales.

Nos encontramos con dos problemas. El camping cerrado por no haber tramitado a tiempo la licitación, y autocaravanas acampando de manera ilegal con vertidos al río.
Los defectos en los pliegos son evidentes, por ejemplo, contienen hasta cuatro precios de salida diferentes, lo que hizo imposible comprender cuál era el precio correcto.

Después de veintinueve años, quién no sabe cuales son sus competencias, es el Sr. Alcalde como ya dejó de manifiesto en recientes declaraciones a los medios donde decía que la competencia para sellar el vertedero ilegal del alto del repetidor era de la Junta de Castilla y León. No, Sr. Alcalde, léase el artículo 12. 5. a) de la Ley 22/2011, de residuos y suelos contaminados: “Corresponde a las Entidades Locales, o a las Diputaciones Forales cuando proceda: a) Como servicio obligatorio, la recogida, el transporte y el tratamiento de los residuos domésticos generados en los hogares, comercios y servicios […]. La prestación de este servicio corresponde a los municipios que podrán llevarla a cabo de forma independiente o asociada”.