SAF – 29 de junio de 2018.

20180627 093434

Intervenciópn completa del Subdelegado del Gobierno en Zamora D. Ángel Blanco García, en su toma de posesión:

ALCALDE…

TENIENTE ALCALDE

PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN…

DELEGADO TERRITORIAL…

Autoridades civiles, militares y judiciales

Organizaciones sindicales, agrarias y empresariales

Representantes de otros colectivos sociales

Medios de comunicación

Empleados de esta casa y de a administración general del estado

Muchas gracias a todos por acompañarnos hoy aquí, en plenas ferias y fiestas de San Pedro, en este sencillo acto institucional con el que queremos dar a conocer a la ciudadanía de la provincia que uno de los suyos, un zamorano de Morales de Toro, Ángel Blanco, es el nuevo subdelegado del Gobierno y, como tal, el responsable de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos para lo cual dirigirá a la Policía Nacional y a la Guardia Civil en esta ciudad y en esta provincia.

Y por ahí quiero empezar puesto que, dentro de las atribuciones que la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público atribuye a los subdelegados, ésta es, a mi juicio, fundamental. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado garantizan los derechos de todos y cada uno de nosotros, los inherentes a la dignidad de la persona y también el respeto hacia los derechos de los demás como fundamento de la paz social.

La acción de los poderes públicos debe posibilitar que los ciudadanos vivan mejor, que sean más felices, y para ello es fundamental que se sientan libres y lo sean. Pocas cosas amenazan más esta facultad natural que la inseguridad. En Zamora, de acuerdo con los indicadores estadísticos de criminalidad, se producen del orden de 4.500 infracciones penales al año, es decir unas 25 por cada 1.000 habitantes. La estadística indica que vivís en una de las provincias más seguras de España, que es a su vez, uno de los países con los índices de delincuencia más bajos de la Unión Europea.

No es por casualidad. Detrás de las frías cifras está el trabajo ejemplar de nuestra Guardia Civil y de nuestra Policía Nacional. Sé que no es fácil por las particularidades que presenta una provincia extensa y con muchos núcleos de población escasamente habitados. Nuestra primera misión, querido Ángel, es evitar el conformismo. No será difícil porque la contrastada profesionalidad de estos servidores públicos les obliga a intentar mejorar día a día. Pero, juntos, tú y ellos, ellos y tú, debéis trabajar para que nadie, en ningún rincón de Zamora se sienta desprotegido, se sienta inseguro.

Me marqué algunas metas en mi toma de posesión que tenían que ver con la protección a las mujeres .Pido especial vigilancia para impedir la violencia de género, para evitar cualquier tipo de agresión a la mujer por el hecho de serlo. Y pido un trato exquisito para las víctimas. Quiero que se sientan escuchadas y entendidas, respetadas, protegidas y amparadas por nuestros agentes y también por una sociedad que no puede mirar impasible hacia otro lado cuando la terrible realidad de la violencia machista sigue azotándonos y desprestigiándonos como seres humanos.

Y por otra parte, quiero prestar especial atención a los robos en pequeñas poblaciones, me gustaría que consiguiéramos entre todos que disminuyeran los robos con fuerza en viviendas o explotaciones agrícolas de pequeñas localidades porque, aunque los botines suelan ser exiguos, generan mucha intranquilidad en esas y en otras poblaciones de similares características, que son la mayor parte de los 520 núcleos salpicados por esta hermosa tierra. Por eso pido a los zamoranos su colaboración. Algo tan simple como una llamada advirtiendo de cualquier circunstancia extraña puede evitar un delito. Nuestra Policía, nuestra Guardia Civil, prefiere confirmar una falsa alarma que investigar la comisión de una infracción penal.

Sé que Ángel será especialmente sensible a estas últimas consideraciones porque no en vano fue durante ocho años alcalde de Morales de Toro y durante cuatro, diputado provincial. También fue director provincial del Servicio Público de Empleo Estatal, donde actualmente era técnico en la Unidad de Formación para el Empleo, y sé que, habiéndose dedicado en primera persona a garantizar la protección de los desempleados, tendrá especial sensibilidad a la hora de promover las condiciones para que los 12.000 parados que registra Zamora encuentren una ocupación, para que los casi 900 menores de 25 años que buscan trabajo reciban una oferta digna aquí, donde están sus raíces, en una tierra con potencial suficiente para ofrecer oportunidades a todos los que quieran quedarse.

Ellos, los parados, son una de las prioridades del Gobierno al que represento en Castilla y León. Por eso debemos ser capaces de crear las condiciones que hagan que Zamora resulte atractiva a las empresas, de ser originales a la hora de explotar los recursos endógenos de este territorio. Puedo presumir de conocer lo que se ve de Zamora porque la he visitado en muchas ocasiones, pero también de entender lo que no se ve. Me precio de ser no sólo compañera de Ana Sánchez sino también buena amiga y ella me ha hablado con pasión de esta provincia , de Zamora.

Hemos compartido muchas tardes, reflexionando sobre las mejores políticas públicas para sacar a nuestra tierra de la gravísima situación demográfica en la que se encuentra.

Zamora es la provincia con la evolución demográfica más negativa , tanto en el último año , como en lo que llevamos de década o a lo largo de este siglo.

El Gobierno de España va a poner todo su empeño porque es de justicia cumplir con Zamora en aras a una ordenación equilibrada y razonable de población y territorio, porque hay que discriminar positivamente a los que mas dificultades tienen. Sé de qué hablo. Vengo de Soria.

Es el momento de tomar tierra, de analizar las posibilidades y de dar respuestas fiables, con argumentos, a las necesidades de los zamoranos.

No quiero pasar por alto en esta intervención mi agradecimiento público al anterior subdelegado, Jerónimo García Bermejo, por su servicio al gobierno de España y por la lealtad institucional que ha demostrado durante estos días de relevo. Los ciudadanos deben percibir que la política no es otra cosa que una herramienta para mejorar sus condiciones de vida. Por eso, los políticos, al margen del partido al que pertenezcamos, debemos tener muy clara cuál es nuestra misión y también que las instituciones deben estar al margen de partidismos baldíos.

Y termino. Sé que Ángel Blanco no os va a defraudar. Conozco su vocación de servicio público ampliamente demostrada en su larga trayectoria, su competencia y su cualificación. También su capacidad de trabajo. Manifesté en mi toma de posesión que las puertas de la Delegación del Gobierno iban a estar siempre abiertas para escuchar a todos los castellanos y los leoneses que quisieran trasladarme sus problemas. Igualmente lo estarán las de las subdelegaciones.

Ángel, como yo, ha alimentado su vocación política en el municipalismo y sé que atenderá con ánimo de colaboración a todos los representantes de los ayuntamientos que lo requieran. Igualmente, será esencial la coordinación con el resto de administraciones sobre las que recaen competencias básicas para mantener el bienestar de todos los zamoranos.

Y, por supuesto, serán escuchadas y atendidas en la medida de las posibilidades, las peticiones de todos los representantes de los distintos colectivos sociales y organizaciones ciudadanas.

El subdelegado representa al Gobierno de España en Zamora pero no estaría desempeñando correctamente su papel si no fuera capaz de trasladar a la Administración General del Estado las demandas de los suyos y si no supiera explicar con total transparencia y claridad los motivos que condicionan la acción de este Gobierno.

Termino con el poeta de Tábara, León Felipe, “Yo no sé muchas cosas es verdad, pero me han dormido con todos los cuentos… Y sé todos los cuentos”

Muchas gracias.