Con el conocido lema de «no somos una amenaza sino parte de la solución», la hostelería de Zamora hacía un llamamiento a la concentración pasada la 1 de la madrugada hora de cierre de los establecimientos de restauración. 

Los hosteleros se concentraban para dignificar sus peticiones que elevan al Gobierno de España y a la Junta de Castilla y León a los que acusan de no tener una normativa clara y que no asfixie a los empresarios de este sector al que han hundido y siguen hundiendo con normas que ni ellos son capaces de controlar ya que no hay empatía ninguna con el sector.

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