D. Jesús Fernández González salía del seminario de Astorga hacia la catedral a las 10:30 h donde llegaba acompañado del nuncio, Mons. Bernardito Auza,; del Administrador Dioce-sano, D. José Luis Castro; del arzobispo metropolitano, Mons. Jesús Sanz y de Mons. Ju-lián Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela.

El obispo electo llegaba a la SA.I. Catedral de Astorga y era recibido por el cabildo cate-dralicio. Una vez en el interior del templo, el deán le ofrece el Lignum Crucis para que lo bese, y luego le presenta el aspersorio, con agua bendita, con el cual el obispo electo se asperge a sí mismo y a los presentes.

Inmediatamente, Mons. Jesús Fernández visitaba la tumba de su predecesor Mons. Me-néndez y a continuación realizaba unos instantes de oración ante el Santísimo y la tumba de Mons. Lorenzo, fallecido hace cinco días.

Antes de comenzar la celebración el Administrador Diocesano, D. José Luis Castro, hacía entrega al obispo electo de Astorga del anillo pastoral que es tradición que regale la dióce-sis al nuevo prelado el día de su toma de posesión.

La Eucaristía daba comienzo con el canto de entrada. La procesión de entrada estaba pre-sidida por el nuncio apostólico con báculo. El obispo electo va en el centro.

Una vez venerado e incensado el atar, Mons. Bernardito Auza, que preside, ocupa la cáte-dra episcopal y el obispo electo una sede auxiliar.
A continuación el administrador diocesano, D. José Luis Castro hacía la alocución de en-trada y seguidamente el nuncio apostólico mandaba que se diera lectura a las Letras Apos-tólicas de nombramiento del nuevo obispo. El Secretario-Canciller, F. Javier Gay, mostra-ba al Colegio de Consultores las Letras Apostólicas y a continuación las leía.

Mons. Auza invitaba al obispo electo a sentarse en la cátedra. Éste tomaba asiento con mi-tra y el nuncio apostólico le entregaba el báculo. De este modo tomaba posesión de la dió-cesis.

Acto seguido, una representación de la diócesis se acercaban al obispo para manifestarle obediencia y respeto: un miembro del Cabildo, dos presbíteros del clero diocesano, un re-ligioso y una religiosa, dos seminaristas, dos jóvenes y una familia.

Tras la lectura de la Liturgia de la Palabra, el ya Obispo de Astorga número 138 pronun-ciaba su homilía.
Al finalizar la celebración, D. Jesús pasaba por todos los pasillos de la seo impartiendo la bendición.