- Este 2025 marca el 30º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, adoptada por 189 gobiernos durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en 1995. Este hito sigue siendo, tres décadas después, la hoja de ruta fundamental para el avance de los derechos de las mujeres a nivel mundial. La Plataforma de Acción de Beijing establece las bases para el desarrollo de políticas, programas e inversiones en áreas clave que afectan a la vida de las mujeres, como la educación, la salud, la paz, la participación política, la independencia económica y la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas. En estos 30 años, a pesar de los avances conseguidos, el mundo sigue enfrentando grandes desafíos para garantizar la igualdad y la libertad de las mujeres.

Desde Naciones Unidas, se recuerda que, en un contexto de creciente inseguridad y retrocesos, los derechos de las mujeres siguen siendo vulnerables. El conflicto armado ha afectado de forma brutal a 612 millones de mujeres y niñas, lo que ha supuesto un incremento del 50% en solo una década. Las recientes crisis, como la agresión a Ucrania, las violaciones de derechos humanos en Palestina, o la situación en Afganistán, donde las mujeres están privadas de educación, libertad y participación en la vida pública, reflejan una realidad dolorosa para millones de mujeres en el mundo.
El Gobierno de España, con consternación y solidaridad, ha expresado su compromiso por proteger y proporcionar asistencia a los colectivos más vulnerables, especialmente a las mujeres y niñas migrantes. La política exterior feminista de España sigue poniendo los derechos de las mujeres como un eje fundamental en su agenda internacional.
España: un referente en igualdad
El 50º aniversario de la libertad en España, en 2025, nos invita a recordar el feminismo como un pilar fundamental para el fortalecimiento de nuestra democracia. Durante la dictadura franquista, las mujeres fueron relegadas al ámbito doméstico, despojadas de derechos civiles y políticos, y sometidas a un sistema que negaba su autonomía. La Segunda República había supuesto avances importantes, pero la dictadura representó un retroceso brutal para las mujeres. Hoy, España es referente mundial en materia de igualdad.
Según el Índice de Igualdad de Género 2024 del Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE), España ocupa el cuarto lugar en igualdad de género dentro de la Unión Europea. No obstante, a pesar de los avances conseguidos, el Gobierno sigue trabajando para erradicar las desigualdades que persisten en muchos ámbitos de la vida cotidiana.
Avances en la igualdad laboral y nuevas legislaciones
En términos laborales, a pesar de los progresos, persisten brechas significativas en los diferenciales salariales, el acceso a puestos de responsabilidad y la distribución desigual de los cuidados, que siguen recayendo desproporcionadamente sobre las mujeres. En 2024, se alcanzaron cifras históricas en el empleo femenino, con más de 10 millones de mujeres trabajadoras en España, y 7,4 millones con contratos estables. La subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que ha experimentado un 61% de incremento desde 2018, beneficia especialmente a las mujeres, quienes constituyen el 65,8% de los beneficiarios.
El compromiso del Gobierno de España por la igualdad de género se ha materializado en la aprobación de normas sobre igualdad laboral y en la reciente Ley Orgánica 2/2024, que establece una representación paritaria en los órganos decisionales de la vida política y económica. Esta legislación se complementa con el principio de igualdad efectiva de mujeres y hombres, un principio fundamental que se introdujo en el ordenamiento jurídico con la Ley Orgánica 3/2007.
El desafío de la representación y la participación empresarial
Aunque se han logrado avances en la igualdad en el ámbito laboral, persisten desafíos en la composición de los consejos de administración de las empresas, que continúan masculinizados. España no puede permitirse desaprovechar el talento del 50% de su población. Por ello, el Gobierno ha apostado por un apoyo firme a la implantación de políticas de igualdad en las empresas, que ya están mostrando resultados tangibles, como una mejor gobernanza, mayor transparencia y un mejor equilibrio entre la vida laboral y familiar.
Un futuro feminista
El avance de las mujeres es un avance para la sociedad y la democracia, tal como señala el Gobierno de España. La participación de las mujeres en todos los ámbitos sociales, culturales y económicos es esencial para transformar verdaderamente la sociedad. En este sentido, es crucial reconocer también la contribución de las mujeres extranjeras en España, así como las mujeres españolas que viven en el exterior. La transformación social solo será posible si se cuenta con la participación activa de las mujeres, sin importar su origen o situación.
En el contexto actual, España sigue comprometida con la lucha por la igualdad, convencida de que solo con la plena integración de las mujeres en todos los niveles de la sociedad se alcanzará un futuro más justo y equitativo para todos.




















