- En la tarde de ayer, el salón de actos del Edificio del Reloj de Tábara se convirtió en el epicentro de la poesía y la emoción. Un nutrido grupo de personas se congregó para escuchar el recital de poesía ofrecido por Luis Alfonso Díez Pérez, un reconocido poeta que, con su voz y sus palabras, logró crear un ambiente cálido y evocador.

Díez Pérez inició su presentación con un viaje al pasado, reviviendo los primeros pasos de su carrera literaria. Con nostalgia en la voz, leyó un par de poemas de su primer libro, publicado en 1995. Estos versos, cargados de la intensidad y la frescura de la juventud, evocaban los temas universales del amor y el desamor. “Hoy no habría escrito estos poemas, o por lo menos no con esta temática ni de esta forma“, confesó el poeta, reflexionando sobre cómo el tiempo y la experiencia transforman la mirada del creador.

El recital continuó con un recorrido por el resto de su obra, compuesta por seis libros de poemas. Cada uno de ellos, según explicaba el propio Díez Pérez, está impregnado de una profunda conexión con la palabra y la melodía. Para el poeta, la poesía no es solo un ejercicio de lectura, sino un acto de sinceridad y emoción, donde la interpretación de los versos juega un papel crucial. “Lo más importante de los versos está en la sinceridad y la emoción necesaria a la hora de leerlos“, afirmaba con convicción.

A lo largo de la velada, Díez Pérez no solo recitó sus poemas, sino que también compartió con los asistentes las anécdotas y realidades que inspiraron su escritura. Estos relatos personales añadieron una capa extra de significado a sus versos, permitiendo al público comprender el contexto emocional y vital de su creación poética.
El recital concluyó con una lluvia de aplausos, que reflejaba el agradecimiento y la satisfacción de los asistentes. La velada, marcada por la distensión y la cercanía, dejó una huella profunda en todos los presentes, confirmando una vez más la capacidad de la poesía para conectar almas y emociones a través del tiempo y el espacio.

Luis Alfonso Díez Pérez demostró, con su talento y sensibilidad, que la poesía sigue siendo una forma de arte vital y necesaria, capaz de resonar en los corazones de quienes la escuchan. Una noche que, sin duda, quedará en la memoria de todos los que tuvieron la fortuna de presenciarla.




















