•             Reconozco, que según va transcurriendo el tiempo, cada vez estoy más convencido de que las cosas no ocurren por casualidad y soy más partidario, de que todo ocurre por alguna causa y esas casualidades que a veces pensamos que se producen en la vida, suelo asegurar, que son caUsalidades que tenían que producirse.

Si contemplamos detenidamente el mapa de la península, comprobaremos que hay una extensa franja de territorio, que se ha ido despoblando generación tras generación y, en estos momentos, se encuentra en un riesgo demográfico que parece irreversible.

Algunos estudios sobre este fenómeno, han llegado a la conclusión de que esta despoblación, se produce como consecuencia de la concentración de la población en los núcleos más desarrollados, en los que se ha venido concentrando el poder y el desarrollo económico y que, las gentes de estas comarcas, buscando su bienestar, se han visto forzadas a tener que emigrar abandonando estas tierras.

Sin embargo, cada vez estoy más convencido, de que este abandono del medio rural, obedece a una causa que puede resultarnos inconcebible, un plan para disponer de unas amplias extensiones de terreno en barbecho, para que los que mueven los hilos del poder, puedan hacer lo que desean sin que cuenten con una oposición que les haga frente.

Observando la mancha oscura que desde la estratosfera contemplamos por las noches, nos damos cuenta de los efectos que está teniendo esta despoblación programada en este país.

Comarcas enteras, toda la extensión que representa la raya con Portugal, en las últimas décadas, se están quedando deshabitadas, porque el crecimiento demográfico, durante los últimos años, resulta aterrador.

Esto solamente puede producirse por una nefasta planificación demográfica o dándole vuelta a la tortilla, por una muy pensada planificación demográfica, ya que contar con tierras vírgenes, pueden evitar molestias de sus escasos moradores, para ese plan perverso que puede estar siendo dirigido.

Amplias comarcas de la raya con Portugal, se encuentran por debajo del índice que establece el riesgo poblacional y cada año que transcurre, este índice se va reduciendo de una forma alarmante, hasta que no quede nadie en esta tierra que pueda levantar la voz, para protestar por todos esos indecentes proyectos que se han ido estableciendo y pretenden imponernos en esta tierra.

Primero fue la eliminación de tierras de cultivo para generar energía hidroeléctrica, más tarde eólicas y fotovoltaicas, fueron inundando el rico patrimonio natural que un día tuvimos, ahora se están suprimiendo la ganadería extensiva para potenciar en nuestro territorio, explotaciones de ganadería intensiva, que acabarán dejando yerma la tierra sobre la que se van implantando.

El futuro parece que se encuentra en la nueva fiebre que todos los dirigentes políticos están contemplando con gran entusiasmo y no es otra cosa que el potencial que pueden producir esos yacimientos de tierras raras y materiales de gran valor estratégico, que por lo que hemos podido ver en los últimos años, se encuentran en la planificación futura que los países están haciendo para posicionarse.

Curiosamente, observando el mismo mapa con los yacimientos de tierras raras, observamos dónde están localizados los principales yacimientos de tierras raras y, nos damos cuenta, de que esa franja, que algunos conocemos como la raya, acoge la mayor reserva de esos materiales raros tan codiciados.

Por eso, cada vez creo menos en las casualidades y los hechos, van ratificando que estas causalidades, ocurren por algo y, la despoblación, esa vergonzosa y aterradora despoblación que padece el mundo rural, especialmente en la zona en la que nos encontramos, tuvo que ser planificada hace mucho tiempo y cuando nos enteremos de las pretensiones que tienen aquellos que se encargaron de este proyecto, ya no quedará nadie para poder protestar.

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