- La tregua meteorológica de la pasada noche ha dado un respiro a los efectivos que combaten el devastador incendio en la provincia de Zamora. La bajada de las temperaturas y la disminución del viento han permitido contener el avance de las llamas, evitando por el momento que estas alcanzaran núcleos de población o viviendas. Gracias al esfuerzo de los equipos terrestres, que han trabajado sin descanso durante toda la madrugada, y a la incorporación esta mañana de los medios aéreos, el fuego se encuentra parcialmente controlado.

Sin embargo, la calma podría ser efímera. Las previsiones para esta tarde no son alentadoras: se espera un incremento en la velocidad del viento que podría reavivar focos ya controlados y complicar de nuevo las labores de extinción, tal y como ocurrió en la jornada anterior. El humo, además, podría dificultar nuevamente la actuación de los medios aéreos, un recurso fundamental para frenar el incendio.
Uno de los puntos más preocupantes es el cañón del Tera, una zona de acceso extremadamente complicado donde los camiones no pueden llegar. Allí, únicamente las brigadas a pie, armadas con batefuegos y azadas, pueden plantar cara directamente a las llamas. Esta labor exige un esfuerzo físico descomunal y supone un desgaste enorme para los equipos, que son conscientes de que, si el fuego penetra en el cañón, será muy difícil detenerlo.
A la dificultad del terreno se suman las reactivaciones en Pías y otros enclaves, que han obligado a redistribuir los recursos, aumentando la presión sobre los operativos.
No obstante, la jornada también deja noticias esperanzadoras: los vecinos de Doney de la Requejada han podido regresar a sus hogares, tras comprobarse que el fuego no ha alcanzado el municipio. Además, ADIF ha anunciado la reapertura de la línea de AVE Madrid-Galicia a partir de las 17:00 horas, lo que supone un alivio para las comunicaciones de la región. En paralelo, la calidad del aire en Benavente ha mejorado de forma significativa, aunque se mantiene la incógnita de cómo influirá el viento en el desplazamiento del humo hacia otras localidades en las próximas horas.
La provincia de Zamora afronta así una jornada decisiva, en la que el comportamiento del viento marcará si los avances conseguidos durante la noche se consolidan o si, por el contrario, el incendio vuelve a descontrolarse. La población y los equipos de emergencia permanecen en alerta, con la esperanza de que la naturaleza, esta vez, dé un respiro definitivo.




















