- Familiares, amigos, vecinos y representantes del mundo cultural se dieron cita en el Auditorio Municipal Leticia Rosino para recordar a Carlos Fresno Gago, un hombre importante para Tábara, impulsor de la Danza del Paloteo, profesor, folclorista y defensor incansable de las tradiciones.

Tábara volvió a demostrar este sábado que hay personas cuyo legado supera el paso del tiempo. El Auditorio Municipal Leticia Rosino acogió un emotivo homenaje institucional y vecinal a Carlos Fresno Gago, una figura imprescindible en la historia reciente de la villa, un hombre que dedicó su vida a enseñar, investigar, conservar y compartir la cultura de su pueblo.
Familiares, amigos, compañeros, alumnos y vecinos quisieron acompañar este reconocimiento organizado por el Ayuntamiento de Tábara, presidido por el alcalde Antonio Juárez Núñez, para recordar a quien fue mucho más que un profesor, un folclorista o un dinamizador cultural: fue un tabarés de pura cepa, profundamente comprometido con sus raíces y con la transmisión de la memoria colectiva.
Como quedó reflejado durante el acto, “de pocas personas puede llegar a afirmarse que un pueblo entero las añora y echa en falta cuando ya no están entre nosotros”, y Carlos Fresno Gago es una de ellas.
Un maestro dentro y fuera del aula

La concejala de Salud, Educación y Cultura, Francisca Gutiérrez del Río, fue la encargada de abrir el homenaje recordando la faceta más profunda de Carlos: la de maestro.
Durante años ejerció como profesor en el IES Los Sauces de Benavente, donde dejó una huella imborrable entre generaciones de alumnos. Pero su vocación docente no terminaba en las aulas. Carlos enseñaba también cuando hablaba de tradiciones, cuando investigaba una danza antigua, cuando montaba un belén o cuando trabajaba por la vida cultural de Tábara.
Porque su gran enseñanza fue demostrar que la cultura solo permanece viva cuando se comparte.
“Compartió conocimientos, cultura, tradiciones e ilusión en cada proyecto que emprendió”, destacó durante el acto la concejala, subrayando que Carlos entendió la enseñanza como “una forma de ser”.
El hombre que devolvió la vida a la Danza del Paloteo Tabaresa

Si existe una tradición que lleva unido el nombre de Carlos Fresno es la Danza del Paloteo de Tábara.
Gracias a años de investigación, esfuerzo y dedicación, consiguió recuperar y poner en valor una manifestación ancestral que forma parte del patrimonio cultural de la villa. Su trabajo permitió rescatar lazos tradicionales y transmitirlos a nuevas generaciones a través de la Escuela de Folclore “Tierras de Tábara” y la colaboración con asociaciones culturales locales.
Durante el homenaje, la Danza del Paloteo ocupó el escenario como no podía ser de otra manera. Los danzantes interpretaron varios de sus lazos más representativos como La Pasión, El 20 de noviembre, La Carmelita y El Veinticinco, como reconocimiento a quien dedicó tantos años a mantener viva esta tradición.
Cada golpe de los palos fue también un recuerdo. Cada sonido del tamboril, una forma de decir gracias.
El belenista que convirtió la Navidad en arte

Otra de las grandes pasiones de Carlos Fresno fue la creación del tradicional Belén de Tábara, una auténtica referencia provincial que durante años llenó de ilusión la Navidad de vecinos y visitantes.
Su capacidad creativa, su atención al detalle y su compromiso con las tradiciones hicieron de este montaje una auténtica obra de arte popular. En cada escena había investigación, paciencia y amor por una cultura que consideraba necesario proteger.
Como en tantas otras facetas de su vida, Carlos no buscaba protagonismo: buscaba que las personas disfrutaran, aprendieran y sintieran orgullo de sus raíces.
Un compromiso permanente con Tábara
Carlos Fresno Gago fue fundador de la peña “Cosa Nostra” en 1983, participó activamente durante décadas en las fiestas patronales, fue reconocido como “Tabarés del Año” en 2002 y ejerció como presidente de la Federación Comarcal de Asociaciones Culturales de Aliste, Tábara y Alba (FACATA).
Su trayectoria estuvo siempre marcada por la misma idea: un pueblo que conoce y protege su historia tiene más futuro.
Fue folclorista, investigador, divulgador, belenista y gestor cultural, pero por encima de todo fue un vecino comprometido, una persona generosa que siempre encontraba tiempo para colaborar y ayudar.
La cultura de Zamora se unió a su recuerdo




El homenaje contó también con la participación de representantes destacados de la música y el folclore zamorano.
La Asociación Codex Musicalis, Raquel Fernández Berdión, Juan María Cué, Manuel Ángel Díez Pernía “Manu Mediaoreja”, Alberto Jambrina y Luis Antonio Pedraza quisieron sumarse a una tarde dedicada a mantener vivo el recuerdo de Carlos.
La música tradicional y las mascaradas zamoranas también estuvieron presentes con la participación de agrupaciones como Los Carochos de Sesnández, El Tafarrón y la Madama de Pozuelo de Tábara, Los Cencerrones de Abejera, Los Diablos de Sarracín de Aliste, La Filandorra de Ferreras de Arriba y el Birria de Tábara, que llenaron el auditorio de color, sonido y emoción.
Un legado que seguirá caminando




El Ayuntamiento de Tábara entregó una placa conmemorativa a la familia de Carlos Fresno como reconocimiento a su trayectoria humana y profesional, así como a su incansable labor en favor de la cultura y las tradiciones zamoranas.
También la Federación Provincial de Mascaradas de Zamora quiso rendir homenaje a su figura con otro reconocimiento.
Carlos Fresno Gago ya no está físicamente, pero su legado permanece en cada danza, en cada fiesta, en cada tradición recuperada y en cada persona que aprendió de él.
Porque hay maestros que no desaparecen cuando dejan de enseñar.
Siguen presentes en todo aquello que ayudaron a construir.
Y Tábara seguirá bailando, recordando y celebrando gracias a la semilla que Carlos plantó durante toda una vida dedicada a su pueblo.
Galeriía de fotos SAF






































































