- Los Tomillicos, los juegos de agua, los torneos deportivos, el concurso de tortillas y la esperada Danza de Paloteo llenaron de actividad el último día festivo, antes de que Electromoon pusiera el broche final a unas intensas jornadas de celebración

Tábara dijo ayer, domingo 16 de agosto, adiós a sus Fiestas Patronales 2026. Después de unos días intensos en los que las calles y plazas han vuelto a convertirse en lugar de encuentro para vecinos, peñistas y visitantes, llegó una última jornada en la que hubo espacio para la música tradicional, los juegos, el deporte y, especialmente, para una de las señas de identidad cultural de la villa: la Danza de Paloteo de Tábara.
Una despedida que comenzó por la tarde y que se prolongó hasta bien entrada la madrugada, cuando la música, el toro de fuego y una gran traca anunciaron que las fiestas habían llegado a su final.
Los Tomillicos abrieron una tarde con sabor tradicional
Alrededor de las seis de la tarde, la Plaza Mayor recibió la actuación de “Los Tomillicos”, organizada por el Ayuntamiento de Tábara y la Asociación de Peñas Tabaresas (APT).
Dulzaina, gaita, canciones de nuestra tierra y bailes sirvieron para comenzar una tarde en la que la tradición volvió a ocupar un lugar destacado. Una oportunidad para escuchar melodías conocidas, recordar canciones de siempre y, por supuesto, animarse a echar unos bailes en plena Plaza Mayor.
Mientras tanto, los más pequeños también tuvieron su particular despedida de las fiestas con los Juegos Infantiles de Agua, organizados por la APT y la Peña “Deskontrol”. Una propuesta especialmente agradecida para refrescarse mientras los niños disfrutaban de sus últimas horas festivas.
Los mayores tampoco se quedaron sin actividad, con la celebración del Torneo de Ping Pong y el Torneo de Pádel, completando así una tarde pensada para diferentes edades y gustos.
La Danza de Paloteo vuelve a poner el corazón tradicional a las fiestas

Pero si hubo un momento especialmente esperado durante la tarde fue la presencia de la Danza de Paloteo de Tábara.
Como cada año, los danzantes volvieron a aportar ese toque inconfundible de tradición, ritmo y colorido que hace que su actuación sea mucho más que un espectáculo dentro del programa.
Porque el Paloteo en Tábara se vive de una manera especial.
Es una tradición que los tabareses sienten como propia y que, cada vez que sale a escena, consigue reunir a numerosos vecinos alrededor de los danzantes. El sonido de los palos, los movimientos acompasados y el colorido vuelven a conectar las fiestas actuales con las costumbres transmitidas entre generaciones.
Por eso, en unas Fiestas Patronales de Tábara, la Danza de Paloteo no puede faltar.
Y tampoco faltaron las tortillas
Otra de las tradiciones que mantiene intacto su poder de convocatoria fue el concurso de tortillas, que volvió a contar con una importante participación.
Una cita sencilla, pero de esas que hacen fiesta y pueblo, en la que cada participante intenta demostrar que en su casa se prepara la mejor tortilla. Y, como ocurre cada año, seguro que no faltaron las discusiones amistosas sobre cuál estaba más jugosa, cuál tenía mejor punto o cuál merecía llevarse el premio.
Electromoon puso el apoteósico punto final

Con la llegada de la noche todavía quedaba el último gran capítulo de las fiestas.
La Macro Discomóvil Electromoon fue la encargada de poner música, animación y mucho ambiente a una Plaza Mayor que quería aprovechar hasta el último minuto de las Patronales.
Y todavía quedaba una sorpresa.
Durante el intermedio hizo su aparición el siempre esperado toro de fuego, uno de esos momentos que se han convertido en inseparables de las noches festivas tabaresas y que volvió a provocar carreras, risas y expectación entre quienes abarrotaban la plaza.
Después llegó la rifa y entrega de premios, antes de alcanzar ese momento que nadie quiere que llegue pero que, inevitablemente, termina apareciendo cada agosto.
La traca dijo: hasta el próximo año
La Traca Fin de Fiestas puso oficialmente punto final a las Fiestas Patronales de Tábara 2026.
Atrás quedan días de peñas, reencuentros, música, juegos infantiles, comidas populares, actos religiosos, tradiciones, toros de fuego, actuaciones y largas madrugadas. Unas fiestas que, sobre todo, han vuelto a demostrar la importancia de estos días como punto de encuentro entre quienes viven durante todo el año en Tábara y aquellos tabareses que regresan cada verano a su pueblo.
Se apagaron las luces, terminó la música y la Plaza Mayor comenzó poco a poco a recuperar su tranquilidad.
Ahora quedarán las fotografías, las anécdotas, alguna que otra noche con pocas horas de sueño y, sobre todo, los recuerdos de unos días vividos intensamente.
Las Fiestas Patronales 2026 ya son historia. Pero en Tábara comienza desde ahora una nueva cuenta atrás.
Hasta agosto de 2027.



















































































