- Del 7 al 16 de agosto, Tábara ha vivido unas fiestas marcadas por el 25.º aniversario del Premio Internacional de Poesía «León Felipe», el histórico eclipse total de Sol, San Lorenzo, las peñas, la música, los juegos, la tauromaquia y unas tradiciones que siguen pasando de generación en generación

Tábara ha vuelto a la normalidad. La música se ha apagado, las banderas de las peñas dejarán poco a poco de colorear la Plaza Mayor y las calles recuperarán el ritmo cotidiano. Pero quedan los recuerdos. Muchos recuerdos.
Las Fiestas Patronales de Tábara 2026 ya forman parte de la historia de la villa y lo hacen después de unos días especialmente intensos en los que prácticamente no ha habido tiempo para el descanso.
Han sido jornadas para reencontrarse, para volver al pueblo, para recuperar amistades, para sentarse alrededor de una mesa, bailar hasta la madrugada, acompañar a los niños en sus juegos, mantener las tradiciones y comprobar, una vez más, que agosto en Tábara tiene algo diferente.
Desde Tu Voz Digital hemos ido contando día a día lo ocurrido. Ahora, con la última traca ya apagada, es momento de mirar atrás y reunir en una sola crónica algunos de los momentos que nos han dejado estas fiestas.
León Felipe abrió unas fiestas con un aniversario para la historia

La cultura tuvo un protagonismo especial desde el comienzo.
El 7 de agosto, el Salón de Actos del Edificio del Reloj acogió uno de los acontecimientos culturales más importantes del año: el Premio Internacional de Poesía «León Felipe», que en 2026 alcanzaba nada menos que su 25.ª edición.
Un cuarto de siglo para un premio nacido en la localidad que vio nacer al poeta y que se ha convertido en una de las grandes referencias culturales de Tábara.
No podía haber mejor manera de comenzar unas jornadas en las que cultura, tradición y fiesta volverían a caminar de la mano.
San Lorenzo volvió a demostrar que también sabe hacer fiesta

Durante los primeros días, buena parte de la actividad se trasladó hasta San Lorenzo, donde la Asociación Cultural San Lorenzo volvió a realizar un importante esfuerzo organizativo.
Los pequeños disfrutaron con juegos de agua, fiesta de la espuma e hinchables, mientras la música tradicional tuvo uno de sus momentos destacados con el Grupo de Pandereteras “Raigal”.
Las noches tampoco dieron tregua. Disco Devesa y posteriormente la Macro Discoteca Amon-Ra llevaron la música hasta bien entrada la madrugada.
El 10 de agosto, festividad de San Lorenzo, la jornada comenzó con la misa en honor del santo en la iglesia de San Lorenzo.
Después regresaron aquellos juegos que nunca necesitan pantallas para divertir: carrera de sacos, huevo y cuchara, rana infantil, zancos… Los niños llevaron de casa sus utensilios y, sobre todo, las ganas de participar.
Los mayores tomaron posteriormente el relevo con la calva y la rana, antes de que la Orquesta Musical Compás pusiera el broche musical a la jornada.
San Lorenzo volvió así a reivindicar el valor de las pequeñas asociaciones y de las personas que trabajan de manera voluntaria para mantener vivas las actividades de los barrios y del pueblo.
Los Quintos del 61: volver a encontrarse 65 años después

Las fiestas también son memoria.
Y buena muestra de ello fue el encuentro de los Quintos del 61, que celebraron su 65 aniversario.
La vida llevó a cada uno por caminos diferentes, pero Tábara volvió a reunirlos alrededor de recuerdos compartidos, de las historias de infancia y juventud y de la nostalgia por aquel pueblo que los vio crecer.
Porque las fiestas patronales también sirven precisamente para eso: para volver.
Un eclipse que Tábara difícilmente olvidará

Pero si existe una imagen que distinguirá para siempre las fiestas de 2026 será la del 12 de agosto.
Tábara tuvo el privilegio de vivir en plenas fiestas un acontecimiento extraordinario: un eclipse total de Sol.
La APT y las peñas “Koma Etíliko”, “Radikals” y “Burladero” prepararon una tarde especial en la piscina. Con sus gafas homologadas, vecinos y visitantes esperaron juntos uno de esos momentos que quizá solo se viven una vez.
Y llegó.
En pleno verano y en mitad de una tarde festiva, Tábara quedó sumida durante unos instantes en la oscuridad.
La noche apareció cuando todavía debía ser de día. Después, poco a poco, regresó la luz.
Fue uno de esos instantes difíciles de explicar únicamente con palabras y que quienes estuvieron allí seguramente recordarán durante muchos años.
Las fiestas de Tábara han vivido grandes momentos a lo largo de su historia. El eclipse de 2026 ya ocupa un lugar entre ellos.
Las banderas anunciaron que llegaban los días grandes

Y después llegó ese momento que cada año transforma definitivamente la Plaza Mayor.
La cuelga de banderas de las peñas anunció la entrada en la fase más intensa de las fiestas. Nuevas banderas, nuevos colores y la misma ilusión.
Juan Pedro Fresno Gago, nombrado socio de honor de la APT, fue el encargado de pronunciar el pregón y animar a tabareses y visitantes a disfrutar de los días grandes.
Este año correspondió a la Peña Delirium realizar el particular pistoletazo de salida, al más puro estilo sanferminero, con un discurso que reivindicó algo fundamental: las peñas no son únicamente lugares para comer, beber o reunirse; son amistad, convivencia y una forma de hacer pueblo.
Después, La Charanga La Matraka convirtió las calles en un enorme desfile festivo acompañando al colorido séquito de las peñas.
Una cena de hermandad y el recuerdo emocionado de Carlos Fresno Gago

La Cena de Hermandad de la APT volvió a reunir a las peñas en la Plaza Mayor alrededor de las migas y el pollo guisado preparados por el Restaurante El Roble.
Pero antes del gran baile se produjo uno de los momentos más emotivos de todas las fiestas.
La Asociación de Peñas rindió un homenaje póstumo a Carlos Fresno Gago, entregando a su familia una placa como recuerdo y reconocimiento.
No fue únicamente un homenaje por su implicación en las fiestas. Fue el reconocimiento a una persona estrechamente vinculada a la vida cultural y social de Tábara, alguien que colaboró y participó activamente en iniciativas del pueblo.
Su ausencia estuvo presente y, durante unos minutos, la fiesta dejó espacio al recuerdo y al agradecimiento.
Después llegó uno de los acontecimientos musicales más esperados por los jóvenes: Renovation Experience, que volvió a reunir a numerosos tabareses y visitantes de localidades cercanas.
Y, cerca de las dos de la madrugada, apareció el inevitable toro de fuego.
Juegos, mascaradas, merienda y un Bingo multitudinario

El viernes 14 volvió a demostrar que las fiestas de Tábara intentan reservar espacio para todas las edades.
Los pequeños participaron en el Taller de Juegos de Mascaradas de “Los Juegos de Nacho”, organizado por la A.C. La Folguera con la colaboración del Ayuntamiento, además de disfrutar de juegos de mesa a gran escala, farandales, chapas y pintacaras.
A media tarde llegó la chorizada y limonada de la Peña Delirium y posteriormente una concurrida merienda popular.
Y entonces apareció uno de esos acontecimientos aparentemente sencillos que terminan convirtiéndose en multitudinarios: el Bingo.
Premios, números, nervios, risas y una Plaza Mayor pendiente de cada bola antes de dar paso, ya de madrugada, a la Orquesta Acordes y a un nuevo toro de fuego.
El 15 de agosto: el gran día de Tábara
El día de la Virgen de la Asunción comenzó muy pronto.
A las siete de la mañana, cuando algunos quizá todavía no habían decidido si terminaba la noche anterior o comenzaba el nuevo día, llegó la tradicional Carrera de Calzoncillos en la Fuente Los Caños.
El objetivo: convertirse en los nuevos “Capitán y Capitana Calzoncillos” superando las diferentes pruebas preparadas por la APT y las peñas Koma Etiliko y La Bodeguilla.
Después llegó el momento solemne de la jornada con la misa en honor de Nuestra Patrona, la Virgen de la Asunción, acompañada por la ofrenda floral de la APT.
La Plaza de Toros volvió a vestirse de gala

Por la tarde, la atención se trasladó a la Plaza de Toros de Tábara, que acogió el Festival Taurino Mixto con reses de Toros de Castilla, de la finca La Mella, en Oropesa (Toledo).
Por el ruedo pasaron el rejoneador Sergio Vegas, los matadores Javier Herrero e Iván Abasolo, el novillero portugués Gonçalo Alves y, finalmente, Jesús Millán, que lidió el sobrero.
Javier Herrero protagonizó una de las actuaciones más destacadas de la tarde, consiguiendo dos orejas, mientras el público llegó a pedir insistentemente el rabo.
También hubo entrega y disposición por parte del resto de actuantes, con orejas para Sergio Vegas, Iván Abasolo, Gonçalo Alves y Jesús Millán.
La tarde concluyó con la tradicional suelta de vaquillas, momento reservado para los más atrevidos.
Orquesta Princesa, dos toros de fuego… y alborada hasta el desayuno

La noche del día grande todavía tenía mucho que ofrecer.
La Orquesta Princesa tomó la Plaza Mayor y mantuvo el ambiente hasta la madrugada. Durante el descanso hubo no uno, sino dos toros de fuego, que volvieron a provocar carreras y diversión.
Pero en Tábara todavía quedaban fuerzas.
Al finalizar la orquesta comenzó una alborada con “Manaita Rumbera”, que recorrió las calles hasta prácticamente la hora del desayuno.
Dormir podía esperar.
Paloteo para despedirse de las fiestas

Y llegó el domingo 16.
La última jornada.
Los Tomillicos llevaron hasta la Plaza Mayor las canciones de nuestra tierra acompañadas por dulzaina y gaita, mientras los niños encontraban una última oportunidad para divertirse con los juegos infantiles de agua.
También hubo deporte, con los torneos de ping pong y pádel, y gastronomía popular con el tradicional concurso de tortillas.
Pero uno de los grandes protagonistas fue nuevamente el Paloteo de Tábara.
La Danza de Paloteo volvió a recordar que las fiestas no son solamente música y diversión. También son patrimonio, identidad y transmisión de unas costumbres que forman parte de la memoria colectiva del pueblo.
El sonido de los palos y el colorido de los danzantes volvieron a atraer las miradas de unos tabareses que sienten esta tradición como algo profundamente suyo.
Electromoon, el último toro y una traca para decir adiós

Todavía quedaba una última noche.
La Macro Discomóvil Electromoon asumió la difícil misión de cerrar las fiestas y lo hizo con música y animación hasta altas horas.
En el intermedio volvió a aparecer por sorpresa el toro de fuego, seguido de la rifa y entrega de premios.
Y entonces sí.
Llegó la Traca Fin de Fiestas.
Los últimos estruendos anunciaron que las Patronales 2026 habían terminado.
Mucho más que diez días de fiesta
Sería difícil resumir estas fiestas únicamente enumerando actividades.
Porque detrás de cada una hubo personas.
El Ayuntamiento de Tábara, la Asociación de Peñas Tabaresas, la Asociación Cultural San Lorenzo, asociaciones culturales, clubes, peñas, establecimientos, trabajadores municipales, músicos, artistas, danzantes y numerosos voluntarios hicieron posible que cada jornada tuviera algo diferente.
Y detrás estuvieron también los propios tabareses.
Los que viven aquí los doce meses del año y quienes regresan en agosto. Los mayores que contemplan cómo siguen vivas las tradiciones que conocieron de jóvenes y los niños que ahora están creando los recuerdos que algún día contarán.
Las fiestas han dejado este año estampas difíciles de olvidar: el 25.º aniversario del Premio Internacional de Poesía León Felipe, el histórico eclipse que convirtió la tarde en noche, las banderas de las peñas llenando de color la Plaza Mayor, el emocionado recuerdo de Carlos Fresno Gago, el Paloteo, la Virgen de la Asunción, el festival taurino, los toros de fuego, las orquestas, los juegos y las madrugadas interminables.
Pero quizá haya una imagen que no aparece en ningún programa y que resume todas las demás: Tábara llena de gente.
Gente encontrándose.
Gente regresando.
Gente celebrando.
Gente haciendo pueblo.
Hasta las Fiestas de Tábara 2027
Ahora toca recoger las banderas, descansar y recuperar poco a poco la rutina.
Las calles volverán a estar más tranquilas y agosto continuará su camino. Muchos de quienes regresaron para las fiestas tendrán que marcharse otra vez.
Pero se llevarán algo consigo.
Porque las fiestas terminan, pero los recuerdos permanecen.
Y cuando dentro de unos meses alguien empiece a preguntar qué habrá el próximo año, cuándo llegan las orquestas o qué peña será la protagonista, significará que todo comienza otra vez.
La cuenta atrás ya está en marcha.
Gracias, Tábara, por unas Fiestas Patronales 2026 para recordar.
¡Viva Tábara! ¡Viva la Virgen de la Asunción! ¡Vivan sus peñas y sus tradiciones!
Nos vemos en agosto de 2027.




















