- La AEMET activa alertas por nevadas y rachas de viento de hasta 90 km/h entre el miércoles y la madrugada del jueves, con acumulaciones de nieve en zonas de montaña y riesgo añadido en varias provincias.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un boletín de fenómenos adversos de nivel amarillo para buena parte de Castilla y León ante la llegada de un episodio de nevadas y fuertes vientos, que afectará especialmente a áreas de montaña y meseta entre este miércoles 21 de enero y la madrugada del jueves 22.
Según el aviso, se esperan nevadas en la Cordillera Cantábrica de León y en la comarca zamorana de Sanabria, donde podrían acumularse hasta 5 centímetros de nieve en 24 horas, especialmente por encima de los 1.300 metros de altitud. El fenómeno comenzará a las 18:00 horas del miércoles y se prolongará hasta la medianoche del jueves, con una probabilidad estimada de entre el 40% y el 70%. La AEMET advierte de que el aviso continuará activo durante la madrugada del jueves.
Junto a la nieve, el viento será otro de los protagonistas del episodio. Se prevén rachas muy fuertes, que podrán alcanzar los 90 km/h en la Cordillera Cantábrica de Burgos, León y Palencia, entre las 6:00 y las 18:00 horas del miércoles, con vientos predominantes del oeste y suroeste.
En otras zonas, como el norte de Burgos, las rachas podrían llegar a los 70 km/h, mientras que en amplias áreas de la meseta de Ávila, León, Salamanca, Valladolid y Zamora también se esperan rachas de hasta 70 km/h a partir de las 10:00 horas. En el caso concreto de Sanabria, la AEMET eleva el aviso por viento hasta los 80 km/h, lo que incrementa el riesgo en zonas expuestas y de alta montaña.
Este episodio meteorológico obliga a extremar la precaución, especialmente en carreteras de montaña, donde la combinación de nieve y viento puede dificultar la circulación, así como en zonas rurales y forestales, ante la posible caída de ramas u otros elementos.
Desde los servicios de emergencia se recomienda seguir la evolución de los avisos oficiales, evitar desplazamientos innecesarios en las horas de mayor intensidad del temporal y asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento. La situación meteorológica recuerda, una vez más, la importancia de la prevención y la prudencia ante fenómenos adversos propios del invierno en la Comunidad.




















