(Serie: Tábara y los Beatos. VII Beato de Urgel)

El beato de Urgel, conocido también como beatus Urgeliensis, es uno de los ejemplares más completos y más bonitos de los que han llegado hasta nosotros.
Se encuentra escrito en letra visigótica, a dos columnas y presenta una acusada estilización de las figuras, por lo que se aprecia que es más tardío que otros beatos de su estilo.
No identifica, como generalmente ocurre en otros beatos, al iluminador y al escriba que trabajaron en su elaboración, por lo que resulta imposible determinar su autoría.

Se cree que fue realizado por un solo ilustrador, que debió contar con limitados recursos para su elaboración, aunque observando la gama de colores que utilizaba, denotaba que poseía una gran experiencia en este tipo de trabajo.
El origen se cree que pudo proceder de algún centro monástico riojano de finales del siglo X, aunque por el estilo en el que está realizado, algunos expertos suponen que pudo salir del mismo escritorio que el Beato de Valcavado porque ambos guardan cierta similitud con el estilo y forma que el Beato Morgan. Está considerado uno de los últimos ejemplares que surgieron de la escuela creada por Magius en el Monasterio de San Salvador de Tábara.
Éste beato cuenta con 232 folios de 402 × 265 mm. Los siete primeros folios aparecen con cifras romanas y el resto tiene numeración arábiga.

En cuanto a las ilustraciones, de un total de 90 que cuenta este beato, incluyendo los medallones que aparecen en los árboles genealógicos, 12 se encuentran en los preliminares, 67 ilustraciones aparecen en el comentario del Apocalipsis y 11 en los comentarios al libro de Daniel.
Éste beato ofrece una mutación sobre las técnicas que se aplicaban en la escuela creada por Magius y que iluminadores posteriores aplicaron en sus creaciones:
- El color va perdiendo brillantez.
- La línea adquiere una gran importancia.
- El autor es un grafista nato.
- Las figuras adquieren un canon más alargado de lo habitual en las miniaturas mozárabes, ofreciendo una sensación de verticalidad.
Las primeras 79 ilustraciones dedicadas a las genealogías y los comentarios al Apocalipsis ofrecen un estilo considerado procedente de la escuela de Mágius. Sin embargo, las del libro de Daniel son diferentes, con ilustraciones más verticales y esbeltas, más parecidas a las que posteriormente el Greco empleó en sus obras.

Se tiene constancia de que se encuentra en el Museo Diocesano de Urgel en la provincia de Lérida desde el año 1147. Se cree que,, debido a la estrecha relación entre Armengol V, conde de Urgel, y Pedro Ansurez, conde de Liébana y fundador de Valladolid, que emparentaron a través del matrimonio de sus hijos, fue como este beato llegó a tierras catalanas.
El 29 de septiembre de 1996, el códice fue sustraído por especialistas en robo de obras de arte y unos meses más tarde, el 21 de enero de 1997, fue recuperado en Valencia.
Refleja fielmente las costumbres del siglo X en el que fue creado, ya que los hábitos, los personajes, ajuares, mobiliario, vestimenta, etc. son característicos de la sociedad de esa época.
Este beato, representa un eslabón intermedio atípico y muy original de una familia de beatos iniciada por Magio con el Beato Morgan, antes de que estas obras comenzaran una transición al estilo románico, que se aprecia en beatos posteriores como el de Fernando I y Sancha y es ya muy representativa en beatos posteriores como el de Silos y el de Navarra.





















