Vídeo sobre el Centro de Interpretación Los Beatos de Tábara

En el siglo X, el cenobio tabarense cobró fama por los libros que allí se escribían e iluminaban. En su Scriptorium trabaja el escriba y miniaturista Maius, copiando e ilustrando el Comentario al Apocalipsis de San Juan, textos patrísticos que había recopilado Beato en el siglo VIII, monje de San Martín de Turieno, monasterio localizado en la comarca de Liébana. A las copias de este manuscrito realizadas entre los siglos X y XIII se les denomina de forma genérica con el nombre de Beatos.

Como señalaba el profesor John Williams (tristemente fallecido en 2015, cuyos restos descansan en el Centro de Interpretación de los Beatos), Maius amplió radicalmente el contenido ilustrado de Beato. La obra de Maius destaca por su estilo figurativo, en el que el uso de los colores y los cambios de dirección en el registro lineal de los mantos, confieren a sus figuras un sentido de la tridimensionalidad desconocido en la pintura contemporánea de su tiempo. Estilo donde se sintetizaban influjos carolingios e islámicos sobre un fondo castizo.

Los códices realizados en el Scriptorium de Tábara por Maius y sus discípulos, representan la contribución más valiosa de España a la historia de la ilustración del libro medieval.

El proyecto museográfico que se presenta en el Centro de Interpretación de los Beatos, integrado en el evocador espacio de la Iglesia de Santa María (s. XII), es heredero de las numerosas iniciativas llevadas a cabo en las últimas décadas por el Ayuntamiento de Tábara, orientadas a la difusión y valoración de este rico legado patrimonial. Es necesario destacar la exposición Scriptorium-Tábara visigoda y mozárabe, inaugurada en el año 2001 bajo la dirección de Fernando Regueras. El rigor científico de aquella muestra y la publicación de un libro monográfico sobre los Beatos, realizado por este investigador y por Hermenegildo García- Aráez, ha constituído el punto de partida del actual Centro de Interpretación.

Historia Institucional / Reseña Biográfica del Beato de Tábara:

Este manuscrito realizado en el scriptorium del monasterio de San Salvador de Tábara (Zamora) en el siglo X, es uno de los códices más antiguos que se conservan del Comentario al Apocalipsis de San Juan, redactado en el siglo VIII por Beato, monje de Santo Toribio de Liébana.

Es excepcional la miniatura de la torre del monasterio tabarense, «alta et lapidea», la más antigua imagen de un scriptorium en el arte europeo. Figuran dos escribas trabajando en el scriptorium y, en un cuarto adyacente, una figura sentada cortando la piel de un animal con tijeras. Carmen Crespo (1978, p. 254), en base a la restauración realizada en el Centro de Restauración del que era directora, opinaba que este último folio (el colofón y la torre) podría proceder de otro ejemplar, y quizás los dos de las genealogías, que le seguían según la última encuadernación; sin embargo, las últimas investigaciones apoyan la unión entre la miniatura de la torre y los restantes folios del Beato (Williams, John, The illustrated Beatus, vol II, p. 44)

Aunque la mayor parte de las miniaturas han sido cortadas (sólo quedan nueve), se conoce bien su contenido pictórico original gracias al «Beato de las Huelgas» (Pierpont Morgan Library. New York. Ms 429), copia del año 1220.

Según se indica en el propio manuscrito, la mayor parte de las miniaturas fueron realizadas por el monje Magius, pero tras su muerte, el 30 de octubre de 968, el programa iconográfico fue finalizado en sólo tres meses por su discípulo Emeterio con la ayuda de Senior. Unos años más tarde, Emeterio y Senior desarrollaron un programa iconográfico similar en otro Beato, el Beato de Gerona (Gerona. Catedral. Ms. 7), de forma que parece plausible la propuesta de John Williams, de considerar el scriptorium de Tábara como la cuna del renacimiento de los beatos.

Por el texto y la iluminación, el Beato de Tábara pertenece a la rama II de los beatos, al igual que el Beato Morgan (Pierpont Morgan Library, ms 644). Williams señala que en general, está admitido que el «Magius» del scriptorium de Tábara, fue el «Maius» que ejecutó el Beato Morgan, aunque sus textos e ilustración representan diferentes subramas de la familia II.