Durante el siglo XVIII, no se concebía una celebración litúrgica de importancia, si ésta no estaba complementada por alguna interpretación musical que los Maestros de Capilla creaban para la ocasión. Sin duda el máximo exponente de este género musical fue el gran Johann Sebastian Bach, quien, a lo largo de su vida, llegó a componer una ingente obra musical concebida especialmente para estas celebraciones, sobresaliendo las cantatas que debía estrenar en los días señalados de liturgia. El genio y el talento de Bach ha sido insuperable y el legado que nos dejó resulta único, porque supo destacar en una época en la que los grandes compositores predominaban en todos los reinos.

Los Maestros de Capilla, como lo fue el gran compositor alemán abundaban en todas las iglesias y catedrales relevantes y la catedral de Zamora también contó con maestros de capilla que nos legaron obras importantes. Alonso Tomé de Cobaleda, Manuel Agullón y Pantoja, Manuel de Osete, José Bonet, Manuel Mancebo,..,. Fueron algunos de estos maestros zamoranos cuya obra se fue quedando relegada en el olvido con el paso del tiempo.

“Camerata Primo Tempo” es una agrupación oral creada por Mercedes Lorenzo, una profesora del Conservatorio de Zamora cuyo objetivo es difundir la música vocal en cualquiera de sus formas. “Ensemble Semura Sonora”, una agrupación creada por Clara Espinosa y Lucíen Julien-Laferriere, tratan de recuperar los instrumentos y la música que el tiempo fue relegando al olvido.

Juntas, las dos agrupaciones tratan de recuperar y difundir esa música olvidada y a través de recuperar manuscritos musicales casi olvidados, han programado una serie de conciertos que con el nombre ”sonoridades olvidadas” tratan de llevar al público la música que hace 300 años se podía escuchar en nuestros templos y en nuestras iglesias.

Un sexteto compuesto por dos violines, un violonchelo un oboe un bajón y un órgano representan el soporte musical que va dando la pauta a la soprano (Laura Martínez) y el contratenor (Alberto Miguélez) que, respaldados por dos coros, consiguen crear esa armonía perfecta, que en un templo como el de Santa Marta de Tera, consigue trasladarte a la época en que cada una de las obras fue creada.

Ha sido una feliz iniciativa respaldada y apoyada por la Diputación de Zamora a través del departamento de cultura y turismo dirigido por Jesús María Prada, ha rescatado del olvido estas importantes obras musicales para que podamos disfrutar con su representación.

Han sido tres conciertos los que se han celebrado en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Morales del Vino, en el monasterio Sancti Spíritus de Toro y en el monasteriode Santa Marta de Tera, que deseamos tengan una continuidad, porque además de escuchar melodías que creíamos ya perdidas, al ser de nuevo interpretadas en templos como estos, resaltan todavía más el sentido para el que fueron creadas.

El público que asistió al último de estos conciertos, se mostró entusiasmado con la interpretación y por medio de sus aplausos avalaron el trabajo que todos los implicados en este proyecto han tenido que superar, para hacernos disfrutar con estas interpretaciones.

Felicidades a los organizadores y patrocinadores de esta iniciativa porque eventos como estos, merece la pena seguir promoviendo y rescatando de ese olvido en el que se encontraban.

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