- La tragedia medioambiental deja ya más de 11.000 hectáreas calcinadas en la provincia en los últimos días

Zamora vuelve a contar sus heridas. La Guardia Civil ha detenido esta mañana a un hombre acusado de provocar por imprudencia el incendio forestal que se originó en Puercas de Aliste, en el municipio de Gallegos del Río, y que ha devorado unas 4.000 hectáreas en varias localidades.
Este arresto se suma a otros recientes en Castilla y León: la pasada semana, un trabajador del operativo de extinción fue encarcelado como presunto autor del fuego que arrasó 2.200 hectáreas en Mombeltrán (Ávila), y en León, un hombre fue investigado por el incendio de Filiel-Lucillo, que afectó a 2 hectáreas. También el 12 de agosto, el Seprona detuvo a un varón por un incendio intencionado que calcinó 2.200 hectáreas en Cuevas del Valle, Mombeltrán y El Arenal.
En Zamora, el balance es desolador: además del fuego de Puercas de Aliste, el declarado en Molezuelas de la Carballeda ha cruzado la provincia y ha arrasado 7.000 hectáreas. El delegado de la Junta, Fernando Prada, señala que ambos incendios están “poco a poco sujetos”, aunque la destrucción ya está hecha.
En estas emergencias han participado a diario unos 400 agentes de la Guardia Civil —de Seguridad Ciudadana, Seprona, Usecic, GRS y Tráfico—, no solo en la extinción, sino también en evacuaciones, traslados y realojos de vecinos.
En lo que va de 2025, la Guardia Civil de Castilla y León ha investigado 88 incendios forestales, con 63 diligencias penales, 22 personas investigadas y 3 detenidas, además de cerca de 90 denuncias por infracciones administrativas.
El cuerpo agradece la colaboración ciudadana, “fundamental para esclarecer este tipo de delitos”, en un verano que vuelve a recordar que el fuego, cuando nace de la imprudencia o la maldad, deja cicatrices imborrables en la tierra y en la memoria de quienes la habitan.




















