• El verano en nuestra comarca se ha vivido con intensidad y alegría, comenzando con la etapa de San Lorenzo y culminando en las esperadas fiestas patronales de Tábara, que han ofrecido una combinación única de tradición, cultura y espectáculo, sin dejar de lado la solidaridad con sus vecinos afectados por el fuego.

Durante los días en San Lorenzo, los vecinos disfrutaron del ambiente festivo habitual, con juegos, meriendas populares y música que animaron a grandes y pequeños. La transición a Tábara se hizo patente con la llegada de los primeros actos, entre los que destacó el mercadillo municipal trasladado a La Cañada, para permitir a los puestos de fiesta ocupar la Plaza Mayor. Los sabores y aromas locales se mezclaron con la alegría de los visitantes y vecinos, que no dejaron de participar en las actividades programadas.

El festival taurino mixto del día 15 de agosto, el día grande de las fiestas de Tábara, fue sin duda uno de los momentos más esperados. La plaza de toros portátil instalada en Palomillo acogió a un público entregado, con tres cuartos de entrada, que disfrutó de cada faena, a pesar de los fallos con la espada. El novillero portugués Gonçalo Alves brilló especialmente con un espectáculo completo que le valió las dos orejas a petición popular, siendo uno de los grandes protagonistas del día. José María Martín a caballo y Javier Herrero ofrecieron faenas destacadas, dejando patente la pasión y la maestría de los toreros. Como colofón, el tradicional toro de fuego puso la guinda de la emoción para grandes y pequeños.

La vertiente cultural también estuvo muy presente con la entrega del XXIV Premio Internacional de Poesía León Felipe. Joan Gomper leyó el acta del certamen, que reconoció como ganador a Salomea Slobodian, con su poemario Nadir. La ceremonia incluyó homenajes a poetas como León Felipe, Miguel Hernández y Raúl Zurita, y contó con las lecturas emotivas de poemas que abordaron temas universales como la memoria, la identidad y los conflictos contemporáneos, incluido el drama de la guerra en Ucrania. La velada se cerró con un concierto de música medieval a cargo de Ayla Losada y Alonsa Lorenzo Reizabal, que encantó al público presente.

El último día de fiesta fue un verdadero broche de oro. Se celebraron juegos infantiles de agua, el torneo de pádel, el concurso de tortillas y una nueva exhibición de la Danza de Paloteo. Por la noche, la Macrodiscoteca AMON-RA transformó la plaza en un espectáculo audiovisual inspirado en el Antiguo Egipto, ofreciendo música de vanguardia, iluminación impactante y escenografía faraónica, convirtiendo la fiesta en una experiencia colectiva única. Como cierre, una vez más, el toro de fuego encendió la emoción y la alegría de todos los asistentes.

Este año, las fiestas también mostraron el lado más humano y solidario de la comunidad tabaresa. Ante los incendios que rodearon la zona y la evacuación de vecinos de Abejera y Sesnández, Tábara demostró su capacidad para acoger y proteger a quienes tuvieron que abandonar sus hogares, manteniendo la celebración viva sin perder la atención hacia los afectados por el fuego.

Entre la música, los toros, los concursos y la alegría colectiva, estas fiestas de San Lorenzo y Tábara se recordarán no solo por la diversión y la tradición, sino también por la solidaridad, la resiliencia y la fuerza de una comunidad unida frente a la adversidad.

Así, de San Lorenzo a Tábara, este verano ha quedado marcado por la pasión taurina, la riqueza cultural, la música y la tradición, consolidando a la comarca como un referente de celebración y convivencia, donde vecinos y visitantes disfrutan de fiestas memorables que combinan lo lúdico con lo artístico y lo tradicional.

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