almeida – 24 de febrero de 2016.

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            La explosión de algunos cohetes sobre los cielos despejados de Santa Marta, nos anunciaba según nos íbamos acercando a esta localidad bañada por el Tera,

que no era un día normal, se celebraba el día grande del pueblo, la festividad de la patrona de la localidad y así lo pudimos comprobar cuando vimos que la plaza se encontraba más concurrida que en otras ocasiones y los vecinos vestían sus mejores galas, algunos como don Ángel Panizo, ilustre hijo de Santa Marta y una referencia para los peregrinos, se cubrían con una elegante capa castellana porque el día así lo requería.

            También la iglesia se encontraba engalanada, los pendones habían abandonado provisionalmente su ubicación para lucir como pocas veces lo hacen durante el año. El más antiguo se encontraba al lado del altar de la iglesia, junto al capitel que el mes próximo nos mostrará una vez más el milagro de la luz y el más reciente se encontraba a la entrada del templo porque era con el que se iba a procesionar.

  SAF 000101 0012          En el interior, esperaba la imagen de la Santa sobre unas andas decoradas profusamente por algunas mujeres del pueblo con flores recién cortadas para resaltar la talla de Santa Marta.

            Esta mártir que nació en Astorga en el siglo III estaba emparentada con varios mártires de la iglesia que más tarde alcanzaron la santidad. Su hermano era el legionario San Vidal y ella era tía de los santos Justo y Pastor. Vivió en el reinado del emperador Decio y fue acusada de seguir las enseñanzas de Cristo y se la propuso que renegara de su fe en las ideas cristianas que estaban extendiéndose por todo el imperio romano, pero ella se negó por lo que en el año 251 fue ejecutada. Se la representa con la palma martirial y es la patrona de la localidad que la vio nacer y de la población que a orillas del Tera lleva su nombre.

            Pero los vecinos de Santa Marta, en esta ocasión contaban con una visita muy especial para acompañarles durante esta celebración. El recién nombrado obispo de la diócesis de Astorga don Juan Antonio Menéndez quiso estar presente en los actos que se iban a celebrar y se desplazó desde Astorga para presidir estos actos.

            Antes de la celebración de la misa en honor de la patrona, el señor obispo escuchaba las explicaciones que Celestina Panizo quien habitualmente muestra a los peregrinos el conjunto de Santa Marta, le iba dando sobre lo que constituye la más importante joya de esta población, su iglesia románica y el Museo que anteriormente fue el palacio de los obispos astorganos.

            Don Pedro, el párroco de la localidad resaltaba algunos detalles de lo que el señor obispo estaba viendo, deteniéndose un poco más ante la talla pétrea del Santiago peregrino que se muestra en el pórtico donde en compañía de la talla de San Juan, es una de las imágenes que los peregrinos que recorren el Camino Sanabrés no dejan pasar sin ver y fotografiarse con ella.

            El obispo, se interesó por esta imagen que se encuentra en este emplazamiento desde los años 30 del siglo pasado cuando se declaró el conjunto románico como monumento nacional y la talla de Santiago fue retirada de la espadaña que la acogía para ubicarse en este nuevo emplazamiento.

            El señor obispo se dispuso a celebrar la eucaristía concelebrada con don Pedro, el párroco local y tres sacerdotes más, pero la mitra y el báculo le destacaban como el principal oficiante de esta celebración.

            Tras dar la bienvenida a los presentes, comenzó la procesión por las calles del pueblo donde el pendón iba abriendo paso a la comitiva y la imagen de la Santa sobre unas andas procesionaba entre los fieles que acompañaban el cortejo.

            Pocas veces se puede asistir a una eucaristía celebrada por uno de los máximos representantes de la iglesia por lo que el templo se encontraba lleno de fieles que atentamente seguían las palabras que el máximo responsable de la diócesis había elegido para este día especial.

    SAF 000101 0085        A la hora de la comunión de los fieles, el señor obispo fue dando la comunión a los que se acercaban hasta el crucero de la iglesia mientras los laterales eran atendidos por el párroco local don Pedro.

            Don Juan Antonio, quiso destacar el silencio tan especial con el que los fieles habían seguido aquella celebración que para él representaba no solo una muestra importante de respeto sino también de una devoción manifiesta por parte de los asistentes.

            Personalmente quiso agradecer la asistencia de los fieles que le habían acompañado durante la eucaristía y a la entrada de la iglesia fue despidiendo a cada uno con unas palabras especiales para cada uno de los asistentes.

            Fuera del templo se iban haciendo corrillos de las personas que se habían acercado hasta la iglesia y en todos, el comentario mayoritario era el agradecimiento por haber tenido tan próximo a un hombre de Dios que se mostraba agradecido y sobre todo, coincidían que había sido una muestra de generosidad que se acercara a pueblos pequeños como Santa Marta para compartir un día especial con los fieles que habían acudido a la iglesia.

            Ha resultado un día especial que será recordado por los que pudieron asistir a la celebración de la patrona en su pueblo y para quienes nos desplazamos desde otros lugares porque no quisimos perder la oportunidad de compartir también este día.

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Momento de la Misa – Foto: SAF   Momento de la Misa – Foto: SAF
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Momento de la procesión- Foto: SAF   Momento de la Misa – Foto: SAF
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Momento de la procesión- Foto: SAF   Momento de la procesión- Foto: SAF

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Momento de la procesión- Foto: SAF