- El Auditorio Leticia Rosino se llenó de risas, juegos y chuches para más de 40 niños en una tarde mágica.

Ni la lluvia consiguió aguar la fiesta de Halloween en Tábara, donde más de cuarenta niños y niñas disfrutaron de una tarde repleta de diversión gracias a la Asociación Cultural Magius y a la colaboración del Ayuntamiento, que cedió amablemente el Auditorio Leticia Rosino para que los más pequeños pudieran celebrar la jornada a cubierto.

El mal tiempo obligó a cambiar los planes iniciales, pero la ilusión pudo más que las nubes. Familias y voluntarios improvisaron un auténtico parque de juegos bajo techo, con música, risas y montones de chuches, que los vecinos habían preparado para la tradicional actividad de “¡trueque o muerte!”.
Desde la Asociación Cultural Magius agradecieron la colaboración y generosidad de todos los vecinos que participaron en el juego, subiendo sus golosinas al auditorio para que los peques no se quedaran sin su recompensa más dulce. “Gracias a la implicación de todos, los niños se lo pasaron en grande, a pesar de la lluvia”, señalaron desde la organización.

Durante una breve tregua del tiempo, los pequeños pudieron incluso salir a recorrer el pueblo, cumpliendo con la esperada tradición de ir puerta por puerta pidiendo caramelos. Fue un momento breve pero muy celebrado, que puso el broche perfecto a una tarde de convivencia, creatividad y espíritu comunitario.

El evento, además de consolidar una cita ya habitual en el calendario tabarés, volvió a poner de relieve el compromiso de la Asociación Magius con la vida cultural del municipio, así como la disposición del Ayuntamiento de Tábara para apoyar todas las iniciativas que fomenten el encuentro entre vecinos y la alegría de los más pequeños.
Una tarde mágica, llena de sonrisas, en la que la unión y la colaboración vencieron a la lluvia.






















