- La Plataforma por una Sanidad Pública Digna y UPL denuncian la discriminación sanitaria que sufre el medio rural: “La dignidad no puede depender del código postal”

Un nuevo caso ha reavivado la indignación por el abandono de la sanidad pública en el medio rural. Amador, un vecino de Torregamones de 80 años, ha sido obligado a organizar por sus propios medios un desplazamiento hasta Salamanca para someterse a una prueba cardiaca, después de que le fuera denegado el transporte sanitario solicitado por su propio médico de cabecera. La Plataforma por una Sanidad Pública Digna de la Zona de Salud de Tábara y Unión del Pueblo Leonés (UPL) han denunciado lo ocurrido como una muestra más de la discriminación estructural que sufren las personas mayores en las comarcas más despobladas.
Según relatan los denunciantes, el facultativo que atiende a Amador solicitó tanto la prueba como el correspondiente transporte al hospital salmantino, dado que el paciente presenta importantes limitaciones de movilidad, acreditadas en su historial médico. Sin embargo, la subinspectora Carmen Vila rechazó la solicitud alegando que los criterios para conceder el transporte no se basan en valoraciones médicas, sino exclusivamente en factores económicos o sociales.
Desde UPL califican de “inadmisible” esta decisión y alertan de que “no se trata de un caso aislado”. En palabras de su secretario general, “estamos obligando a personas mayores a madrugar, enlazar autobuses, pagar taxis, recorrer cientos de kilómetros… y todo sin apoyo institucional. Es un auténtico calvario para ir al médico”.
La formación leonesista ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) en las Cortes de Castilla y León que plantea tres medidas urgentes: la implantación de un sistema de transporte sanitario coordinado para el medio rural, la revisión de los criterios de asignación incluyendo factores médicos, y la garantía de que ningún paciente quede sin atención por falta de medios de traslado.
La Plataforma de Tábara ha respaldado la denuncia, recordando que han alertado en numerosas ocasiones de este tipo de situaciones. “¿Dónde queda la dignidad humana de nuestros representantes políticos? ¿Qué hay más urgente que garantizar el derecho a la salud?”, se preguntan. Y exigen, como vienen haciendo desde hace años, un incremento del presupuesto sanitario hasta alcanzar el 25% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“La dignidad no puede depender del código postal”, insisten tanto desde UPL como desde la plataforma ciudadana. “Estamos hartos de ver cómo se destinan fondos públicos a prioridades discutibles mientras nuestros mayores, con décadas de cotización a sus espaldas, son abandonados a su suerte”.
Para finalizar, la Plataforma ha querido agradecer a todas las personas que cada sábado se movilizan en defensa de una sanidad pública digna, “haga frío o calor”, y ha destacado el papel de los medios de comunicación: “Lo que no se ve ni se oye, no existe. Por eso seguiremos alzando la voz hasta que nos escuchen”.




















