• La Guardia Civil tuvo que cortar completamente la carretera N-525 ante el peligro de desprendimiento de varios bloques de hormigón de más de 500 kilos cada uno. El conductor de un todoterreno había colisionado contra la protección de un paso elevado de la A-52 y abandonado el lugar sin comunicar los daños.
Investigado un conductor que huyó tras dejar una barrera de hormigón a punto de caer sobre la N-525 en Cobreros

La Guardia Civil de Zamora investiga a un conductor como presunto autor de un delito contra la seguridad vial después de que sufriera un accidente con su todoterreno y abandonara el lugar sin advertir del grave peligro que había provocado para los usuarios de la carretera N-525, a su paso por el término municipal de Cobreros, en la comarca de Sanabria.

El siniestro se produjo durante el pasado verano, cuando el vehículo se salió de la vía por el margen izquierdo y colisionó contra una barrera de protección de hormigón situada en un paso elevado de la autovía A-52, a la altura del kilómetro 87.

El impacto dañó gravemente varios elementos de contención de tipo New Jersey, dejándolos en una posición inestable y con riesgo de precipitarse sobre la carretera N-525, que discurre por debajo.

La situación suponía un peligro especialmente importante porque cada uno de los módulos de hormigón superaba los 500 kilogramos de peso.

Una barrera de hormigón quedó suspendida sobre la carretera

Según ha informado la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora este jueves, 22 de octubre, el accidente afectó al sistema de protección del paso elevado, formado por módulos de hormigón y una barandilla metálica.

La fuerza del impacto dejó la estructura seriamente dañada y en equilibrio inestable.

El principal riesgo era que alguno de los bloques pudiera desprenderse y caer sobre los vehículos que circulaban por la N-525, la carretera que comunica Zamora con Santiago de Compostela.

Además, la Guardia Civil advierte de que los daños ocasionados en una infraestructura vial pueden agravarse con el paso del tiempo.

Las vibraciones producidas por la circulación de vehículos pesados pueden incrementar la inestabilidad de los elementos afectados, incluso después de que haya finalizado el accidente.

Por este motivo, la falta de comunicación del siniestro impidió que los servicios competentes pudieran evaluar inmediatamente los daños y adoptar las medidas necesarias.

La Guardia Civil detectó el peligro y ordenó cortar la N-525

Fueron los agentes de la Agrupación de Tráfico del Destacamento de Puebla de Sanabria quienes, durante una inspección, detectaron los desperfectos y comprobaron la situación de riesgo.

Los guardias civiles observaron restos de hormigón sobre la calzada y advirtieron del peligro de caída de los módulos dañados desde el paso elevado.

Ante la posibilidad de que se produjera un desprendimiento de consecuencias graves, ordenaron el cierre total de la carretera N-525 en el tramo afectado.

La medida se mantuvo hasta que los servicios de conservación y mantenimiento de la vía pudieron intervenir para retirar, estabilizar y fijar los elementos deteriorados.

La actuación permitió eliminar el riesgo que suponía la estructura dañada para los usuarios de la carretera.

El conductor abandonó el lugar sin comunicar el accidente

Uno de los aspectos centrales de la investigación es que el conductor del todoterreno se ausentó del lugar sin informar a los servicios de emergencia de los daños ocasionados.

La Guardia Civil recuerda que las consecuencias de un accidente no siempre terminan cuando el vehículo deja de representar un peligro inmediato.

Los daños provocados en barreras de protección, señales, elementos estructurales o cualquier otra instalación de la carretera pueden crear situaciones de riesgo para otros conductores.

En este caso, el abandono del lugar sin comunicar el estado de la barrera retrasó la evaluación de una infraestructura que había quedado en condiciones peligrosas.

La investigación se centra, por tanto, en la presunta omisión de las actuaciones necesarias para restablecer la seguridad vial cuando existe obligación legal de hacerlo.

El GIAT localizó el todoterreno implicado

Tras detectar los daños, los agentes del Grupo de Investigación y Apoyo a Tráfico (GIAT) del Subsector de Zamora iniciaron las gestiones para identificar el vehículo que había provocado el accidente.

Las investigaciones permitieron localizar el todoterreno implicado y determinar la identidad de su conductor.

Como resultado, el hombre ha sido investigado como presunto autor de un delito contra la seguridad vial.

Durante este mes de octubre, la Guardia Civil ha trasladado las actuaciones a la autoridad judicial de Puebla de Sanabria, que deberá valorar los hechos y las posibles responsabilidades penales.

La investigación policial no implica una declaración de culpabilidad, por lo que el conductor mantiene su derecho a la presunción de inocencia.

Penas de hasta dos años de prisión por generar un grave riesgo vial

La Guardia Civil señala que los hechos podrían encajar en el delito contra la seguridad vial contemplado en el artículo 385 del Código Penal, referido, entre otras conductas, a la generación de un grave riesgo para la circulación por no restablecer la seguridad de la vía cuando existe obligación de hacerlo.

Según la información facilitada por la Comandancia, el investigado podría enfrentarse, en caso de condena, a alguna de las siguientes penas alternativas:

  • Prisión de seis meses a dos años.
  • Multa de doce a veinticuatro meses.
  • Trabajos en beneficio de la comunidad de diez a cuarenta días.

La aplicación de estas penas dependerá de la valoración judicial de los hechos y de que se acrediten los requisitos del delito investigado.

La Guardia Civil recuerda la obligación de comunicar los daños

A raíz de este suceso, la Guardia Civil insiste en la importancia de avisar cuando un accidente provoca desperfectos en los elementos de seguridad de una carretera.

La comunicación permite que los servicios responsables de la conservación de las vías comprueben el alcance de los daños y adopten las medidas necesarias para evitar nuevos siniestros.

El Instituto Armado recuerda que los ciudadanos pueden utilizar el teléfono 062 para comunicar incidencias o facilitar información relacionada con la seguridad vial.

También está disponible la aplicación gratuita AlertCops, que permite contactar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y transmitir avisos sobre situaciones de riesgo.

La colaboración ciudadana resulta especialmente importante cuando los daños no son inmediatamente visibles para quienes circulan por una carretera.

Una intervención que evitó un peligro de graves consecuencias

El accidente ocurrido en el paso elevado de la A-52, en Cobreros, pudo haber tenido consecuencias mucho más graves si alguno de los bloques de hormigón hubiera caído sobre la N-525.

La detección del peligro por parte de los agentes y el posterior cierre preventivo de la carretera permitieron actuar antes de que se produjera un desprendimiento.

El caso pone de relieve la importancia de comprobar y comunicar los daños ocasionados en las infraestructuras viarias después de un accidente.

La Guardia Civil subraya que abandonar el lugar sin advertir de una situación peligrosa puede poner en riesgo a otros usuarios de la carretera y, cuando concurren los requisitos legales, constituir un delito contra la seguridad vial.

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