- El SEPRONA de la Guardia Civil ha investigado a un apicultor como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna tras inutilizar de forma intencionada 13 nidos de abejaruco europeo, una especie protegida, en el término municipal de Villardeciervos.
El SEPRONA investiga la destrucción de una colonia de abejarucos en Villardeciervos

Agentes del SEPRONA de la Guardia Civil han investigado a un vecino como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna tras inutilizar 13 nidos de abejaruco europeo (Merops apiaster) en un paraje del término municipal de Villardeciervos, en la comarca de Sanabria.
La actuación se inició después de que los agentes localizaran una colonia de cría gravemente dañada. Durante la inspección comprobaron que los nidos habían sido taponados de forma intencionada con papel, hojas secas y barro, impidiendo el acceso de las aves a sus lugares de reproducción.
La investigación apuntó a intereses relacionados con la apicultura
Los indicios recogidos sobre el terreno llevaron a los investigadores a sospechar que la acción podría estar relacionada con la protección de explotaciones apícolas cercanas, ya que el abejaruco europeo es un ave insectívora que se alimenta, entre otros insectos, de abejas.
Los agentes realizaron un análisis de las explotaciones apícolas registradas en la zona y se entrevistaron con los titulares de las colmenas próximas al lugar de los hechos.
Durante una de estas entrevistas, el propietario de una explotación cercana reconoció de forma espontánea haber taponado los nidos tiempo atrás, una confesión que permitió avanzar en la investigación.
Especie protegida por la legislación española
Como consecuencia de los hechos, la Guardia Civil ha investigado al apicultor por un presunto delito contra la flora y la fauna. Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Puebla de Sanabria y a la Fiscalía de Medio Ambiente.
El abejaruco europeo (Merops apiaster) está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, por lo que la destrucción o alteración de sus zonas de nidificación puede constituir un delito.
La Guardia Civil recuerda la protección de la fauna silvestre
Desde la Guardia Civil recuerdan que, tras la reforma del Código Penal de 2015, este tipo de actuaciones pueden encuadrarse en los delitos previstos en los artículos 332 y 334, que sancionan la destrucción de hábitats protegidos o las acciones que impidan o dificulten la reproducción de especies protegidas.
El Instituto Armado ha reiterado su compromiso con la conservación de la biodiversidad y la persecución de aquellas conductas que pongan en riesgo el patrimonio natural.
Equilibrio entre apicultura y conservación
Aunque el abejaruco consume ocasionalmente abejas, los expertos recuerdan que desempeña un importante papel ecológico al controlar poblaciones de numerosos insectos. Por ello, la legislación apuesta por medidas de convivencia entre la actividad apícola y la conservación de esta especie, evitando actuaciones que dañen sus colonias de cría.




















