- La Casa de los Elfos de Tábara se llenó en la tarde de ayer de vida, risas y algarabía con la celebración del esperado cuentacuentos participativo protagonizado por Carmen Díez Colón, la entrañable mamá de los elfos, que volvió a demostrar por qué este espacio mágico es una cita imprescindible de la Navidad tabaresa.

Carmen no se limitó a contar un cuento: lo hizo vivir. Con su habilidad y cercanía, consiguió que los niños no solo escucharan la historia, sino que se adentraran en ella, convirtiéndose en los auténticos protagonistas del relato. Fantasía, ilusión y emoción se dieron la mano en una experiencia única, capaz de atrapar la atención de los pequeños desde el primer momento.
La participación activa fue la clave de la tarde. Gestos, voces y risas llenaron la calle, mientras los niños se dejaban llevar por un mundo imaginario creado con cariño y dedicación. Momentos especiales que solo Carmen sabe generar y que convierten cada visita en un recuerdo inolvidable.

Además, los pequeños recibieron chucherías y regalos, y se aprovechó la ocasión para celebrar el sorteo del muñeco-elfo, que había tenido que suspenderse el pasado 20 de diciembre debido al mal tiempo. El sorteo añadió aún más emoción a una tarde ya cargada de ilusión.
La Casa de los Elfos, y muy especialmente la magia que Carmen imprime en cada detalle, se ha consolidado año tras año como una parada obligatoria durante las fiestas navideñas en Tábara, ofreciendo a niños y familias una experiencia llena de magia, juegos y sonrisas. El espacio permanecerá abierto hasta el 6 de enero, permitiendo a vecinos y visitantes disfrutar de su cuidada ambientación.

Más de 100 elfos de distintos oficios —carteros, leñadores, herreros y muchos más— dan vida a cada estancia, creando un auténtico mundo de fantasía que invita a explorar, imaginar y dejarse llevar por la magia de la Navidad.
Diseñada íntegramente por Carmen Díez Colón, la Casa de los Elfos se ha convertido en una tradición muy querida, esperada tanto por pequeños como por mayores, y en uno de los símbolos más entrañables de la Navidad en Tábara.






















































