- La celebración, presidida por Mons. Jesús Fernández González en la Catedral, reunirá a fieles, sacerdotes y autoridades para agradecer su servicio pastoral antes de su traslado a Córdoba

La diócesis de Astorga vivirá el próximo domingo 18 de mayo una jornada de especial significado con la celebración de una Misa de Acción de Gracias por el ministerio episcopal de Mons. Jesús Fernández González, recientemente nombrado obispo de Córdoba. La eucaristía se celebrará a las 18:00 horas en la Santa Iglesia Catedral de Astorga y está abierta a todos los fieles y sacerdotes de la diócesis.
La convocatoria fue acordada en la reunión del Colegio de Consultores celebrada el pasado 27 de marzo, tras la comunicación oficial del traslado de Mons. Fernández a su nueva sede episcopal. La diócesis quiere así despedirse y agradecer al prelado el tiempo que ha guiado con entrega y cercanía a la comunidad asturicense.
La jornada comenzará a las 17:30 h con la apertura de la Catedral. Los sacerdotes asistentes, convocados a las 17:45 h, deberán portar alba y estola blanca, signo litúrgico de la solemnidad de la ocasión.
Durante la eucaristía, tomarán la palabra representantes de los distintos estados de vida de la diócesis (vida consagrada, laicado, juventud, etc.), así como voces procedentes de los cuatro arciprestazgos, en un gesto que simboliza la pluralidad y unidad del pueblo diocesano. También estarán presentes autoridades civiles y representantes de asociaciones, lo que refleja el reconocimiento más allá del ámbito eclesial a la labor desarrollada por D. Jesús.
Al término de la celebración se vivirá un momento especial de agradecimiento, en el que se expresará el cariño de toda la comunidad hacia quien ha sido su pastor durante los últimos años. Posteriormente, a las 19:00 h, se ofrecerá un vino español en el Seminario de Astorga, donde los asistentes podrán despedirse personalmente del obispo.
Mons. Jesús Fernández González ha estado al frente de la diócesis de Astorga desde julio de 2020, un tiempo en el que ha impulsado diversas iniciativas pastorales, sociales y formativas, con una atención especial a los jóvenes, las vocaciones y la revitalización del tejido eclesial en un territorio afectado por la despoblación.
La celebración del próximo domingo no solo servirá como acto de despedida, sino también como expresión de comunión y gratitud, antes de que el obispo emprenda una nueva etapa al frente de la diócesis de Córdoba, a donde había sido llamado por el recién fallecido Papa Francisco.




















