- Las fuertes tormentas provocaron importantes daños en varias aldeas del municipio ourensano. La Iglesia diocesana ha activado una campaña solidaria para apoyar a las familias damnificadas.

Las intensas tormentas registradas el pasado miércoles, 17 de junio, dejaron graves daños materiales en varias aldeas del municipio ourensano de Viana do Bolo, especialmente en Pra-docabalos, Pixeiros y, de forma más severa, en A Bouza, donde las lluvias torrenciales provocaron importantes riadas que alteraron la vida cotidiana de los vecinos.
Desde los primeros momentos de la emergencia, el párroco de las localidades afectadas, junto a los sacerdotes de la Unidad Pastoral, Cáritas de la Unidad Pastoral y Cáritas Diocesana, han estado pendientes de la evolución de la situación para ofrecer apoyo y colaboración a las personas damnificadas.
Cercanía y apoyo de la Diócesis de Astorga
Ante la magnitud de los daños, la Diócesis de Astorga ha querido trasladar públicamente su cercanía y solidaridad con los afectados.
El administrador diocesano ha expresado el apoyo de toda la Iglesia diocesana a las familias que han sufrido las consecuencias de las inundaciones, asegurando además la oración de la comunidad cristiana para que la esperanza y la fortaleza acompañen a quienes atraviesan estos difíciles momentos.
Asimismo, ha agradecido la rápida actuación de las administraciones públicas, servicios de emergencia, empresarios y vecinos de la zona, cuya colaboración está resultando fundamental para afrontar las consecuencias de este episodio meteorológico extremo.
Cáritas abre una campaña de ayuda solidaria
Con el objetivo de canalizar la solidaridad de quienes deseen colaborar con las personas afectadas, Cáritas Diocesana ha habilitado una línea específica de ayuda económica destinada a apoyar las labores de recuperación y atención a los damnificados.
Las aportaciones pueden realizarse a través de la cuenta bancaria:
ES28 0049 4625 7321 1641 6112
Indicando como concepto:
“Emergencia Tormentas”
También se pueden realizar donaciones mediante Bizum en el número:
02815
Desde Cáritas recuerdan que cualquier aportación, por pequeña que sea, contribuirá a ayudar a las familias afectadas a recuperar la normalidad tras los daños ocasionados por las riadas.
Un llamamiento a la solidaridad y al cuidado del entorno
La Diócesis concluye su mensaje elevando una oración por todas las personas afectadas y expresando el deseo de que puedan reconstruir cuanto antes sus hogares y retomar su vida cotidiana.
Al mismo tiempo, hace una reflexión sobre la importancia de cuidar y preservar el entorno natural, recordando que la tierra es una responsabilidad compartida que requiere compromiso y respeto por parte de toda la sociedad.
Las imágenes y testimonios llegados desde las aldeas afectadas reflejan la dureza de unas lluvias que, en apenas unas horas, transformaron caminos y calles en auténticos torrentes de agua, obligando ahora a vecinos e instituciones a trabajar unidos para superar las consecuencias de esta emergencia.




















