- No fue solo una clausura de curso. Fue un viaje a las raíces, una celebración del alma sanabresa y un sentido homenaje a quien supo enseñar, con humildad y maestría, a amar la música de esta tierra. La Escuela de Folklore de Sanabria despidió el curso 2024-2025 con un acto lleno de emoción, talento y tradición, arropado por un público entregado y un auditorio repleto de orgullo.

Profesores, alumnos, familiares, vecinos y visitantes se dieron cita el sábado para compartir los frutos de un año de aprendizaje y pasión. El teatro se llenó de sonidos que evocaban los pueblos y las montañas de Zamora, Salamanca y León: desde el brío de los “corridos” y “pulgas” hasta la solemnidad de las jotas y la dificultad técnica de los “charros” sayagueses. La música no fue solo una muestra de habilidad, fue una ofrenda a la memoria colectiva de estas tierras.
El momento más emotivo de la tarde llegó con el merecido homenaje a Gumersindo Ballesteros, profesor de gaita y miembro de la agrupación “A Trapallada”, quien durante muchos años sembró saber y cariño entre las aulas de la Escuela. El Teniente Alcalde Pedro Castronuño, en representación del Ayuntamiento de Puebla de Sanabria, condujo la presentación con palabras cargadas de gratitud y reconocimiento, disculpando la ausencia del Alcalde José Fernández, que en ese momento representaba al municipio en el acto provincial de la Diputación de Zamora.
Gumersindo, rodeado del calor de sus compañeros y de las generaciones a las que ha formado, recibió no solo un homenaje institucional, sino el más sincero: el de los aplausos sentidos, los abrazos espontáneos y las lágrimas discretas que hablan del legado que deja.
Durante el evento, también se destacó la reciente incorporación del pandero como instrumento formativo, ya ofertado como asignatura fija en la Escuela, que sigue creciendo con paso firme, sin perder su esencia. El vibrante sonido de las panderetas y las canciones nacidas de la tradición oral fueron el broche perfecto de una tarde que supo conjugar aprendizaje y emoción.
Además, se animó a todas las personas interesadas a sumarse a esta iniciativa cultural a partir del mes de octubre, cuando comenzará el nuevo curso. Se recordó también la importancia del papel activo de la Escuela en la vida cultural de la comarca, con actuaciones en eventos como el Encuentro de Gigantes de Zamora, la Feria de Exaltación del Chorizo o las fiestas locales del Magosto, la Navidad y el Encendido de luces.
La Escuela de Folklore de Sanabria no es solo un espacio para aprender a tocar o a bailar. Es un hogar para quienes quieren honrar sus raíces y proyectarlas hacia el futuro. Es un latido que suena al ritmo de la tierra, de la memoria y de la esperanza.




















