- La incertidumbre meteorológica acompañó hasta última hora a la ruta organizada por la Asociación Cultural Magius, pero finalmente la lluvia respetó la tarde. Los participantes disfrutaron del recorrido, hicieron una parada para reponer fuerzas en La Folguera y terminaron la marcha en el Polideportivo con ganas de repetir la experiencia.
Magius desafía a la lluvia y completa con éxito su ruta en bicicleta por Tábara

La ruta en bicicleta organizada por la Asociación Cultural Magius (ACM) pudo celebrarse finalmente durante la tarde de ayer, sábado 3 de octubre, después de que la lluvia mantuviera en duda la actividad prácticamente hasta el último momento.
Las previsiones meteorológicas apuntaban a una tregua entre las seis y las ocho de la tarde y, esta vez, acertaron. La lluvia dio un respiro suficiente para que el grupo que acudió a la convocatoria pudiera realizar el recorrido previsto sin mayores problemas.
La salida tuvo lugar a las 18:00 horas desde la Piscina Municipal de Tábara, iniciándose una tarde marcada por el deporte, la convivencia y, sobre todo, las ganas de disfrutar.
Mochila para recuperar fuerzas durante el camino

La Asociación Cultural Magius preparó también un pequeño avituallamiento para los asistentes. Cada participante recibió una mochila con agua, galletas y fruta, pensada para recuperar fuerzas durante la marcha.
La parada principal tuvo lugar en La Folguera, aproximadamente a mitad del recorrido. Allí el grupo pudo descansar, tomar el avituallamiento y compartir unos minutos de convivencia antes de volver a subirse a las bicicletas para afrontar la segunda parte de la ruta.
Aire puro, buenas vistas y mucha diversión

Superada la amenaza de lluvia, la marcha transcurrió con normalidad por el itinerario previsto. Los participantes pudieron disfrutar del aire libre, las vistas del entorno de Tábara y una temperatura que permitió pedalear cómodamente.
Pero si algo caracterizó la jornada fue el ambiente de diversión y compañerismo entre los participantes, convirtiendo la ruta en algo más que una simple actividad deportiva.
Tras la parada en La Folguera, el grupo retomó el camino hasta alcanzar el Polideportivo de Tábara, punto final de la marcha.
Una actividad con ganas de repetirse
La experiencia dejó además una petición para los organizadores. Durante el descanso surgió entre los participantes la idea de que este tipo de actividades deberían celebrarse con cierta frecuencia, propuesta que fue trasladada a la Asociación Cultural Magius.
Una petición que demuestra la buena acogida de una iniciativa sencilla que combina ejercicio físico, naturaleza, convivencia y conocimiento del entorno.
Finalmente, ni las nubes ni la incertidumbre meteorológica pudieron con las ganas de pedalear. La lluvia dio una tregua y Tábara pudo disfrutar de una tarde diferente sobre dos ruedas, con el deseo compartido de que no sea necesario esperar demasiado para la próxima ruta.





























