El trimestre marzo-mayo registra temperaturas extremas y un comportamiento desigual de las precipitaciones en la comunidad autónoma

La primavera de 2026 en Castilla y León fue la más cálida desde 1900, según la AEMET

La primavera de 2026 ha sido la más cálida registrada en Castilla y León desde el año 1900, según el balance climático publicado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que califica el periodo como extremadamente cálido en gran parte del territorio.

El informe recoge una anomalía térmica media de +2 ºC, con un comportamiento generalizado de temperaturas muy por encima de los valores habituales del periodo de referencia 1991-2020.

Abril, el mes más extremo desde que hay registros

Según el análisis meteorológico, el mes de abril fue determinante en este récord histórico, al registrar los valores térmicos más altos desde 1900, igualando incluso el récord de 1945.

Durante la primavera se registraron episodios de calor especialmente intensos, con un aumento significativo de días con temperaturas superiores a 25 ºC y 30 ºC en todas las provincias de la comunidad.

En ciudades como Zamora, Valladolid o Salamanca se superaron múltiples efemérides históricas de calor, consolidando un trimestre excepcional desde el punto de vista climático.

Contraste en las precipitaciones: entre lo seco y lo húmedo

El comportamiento de las precipitaciones ha sido desigual en Castilla y León durante la primavera de 2026.

En términos generales, el balance es de un periodo seco, con un déficit medio del 17 % respecto a la media histórica. Sin embargo, existen diferencias territoriales importantes:

  • El noroeste y zonas del sur han sido calificadas como secas o muy secas.
  • Áreas del norte de Burgos y puntos del este de Soria han registrado un comportamiento húmedo.
  • El resto de la comunidad ha mantenido valores normales.

La precipitación media se ha situado en torno a 144 litros por metro cuadrado, por debajo de la media habitual del periodo de referencia.

Episodios extremos de lluvia, viento y tormentas

El informe también destaca varios episodios meteorológicos de especial intensidad durante el trimestre.

Entre ellos, se registraron precipitaciones extraordinarias en puntos como Ólvega (Soria), con 84 l/m² en un solo día, así como intensidades de lluvia muy elevadas en Miranda de Ebro o Bañobárez.

También se produjeron rachas de viento destacadas, cercanas a los 100 km/h en algunas estaciones de la comunidad.

Una primavera histórica en el contexto climático

La AEMET subraya que este trimestre forma parte de una tendencia de incremento térmico sostenido en las últimas décadas, situando a 2026 como un año especialmente significativo en el registro histórico climático de Castilla y León.

En conjunto, el balance refuerza la percepción de una aceleración de los episodios de calor extremo, combinada con una mayor irregularidad en las precipitaciones.

Un año hidrológico con comportamiento húmedo

Pese al déficit de la primavera, el año hidrológico (octubre 2025 – mayo 2026) se sitúa en conjunto como húmedo, con un superávit pluviométrico aproximado del 11 % respecto a la media.

Con este balance, Castilla y León afronta un escenario climático cada vez más marcado por los extremos, donde conviven olas de calor más intensas con precipitaciones irregulares y episodios puntuales de fuerte impacto meteorológico.

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