- La revalorización aprobada por el Consejo de Ministros beneficia a más de 10,4 millones de pensiones de la Seguridad Social y a más de 736.000 de Clases Pasivas. Las pensiones mínimas y no contributivas suben hasta un 11,4%, una medida clave para sostener la economía familiar y la vida en los pueblos.

La revalorización de las pensiones aprobada por el Consejo de Ministros y ya aplicada en la nómina de enero supone un importante alivio económico para millones de pensionistas, especialmente en el medio rural, donde las pensiones constituyen uno de los principales pilares de la economía local.
En total, la Seguridad Social ha abonado en enero 10.452.674 pensiones a más de 9,4 millones de personas, con una nómina que asciende a 14.250,7 millones de euros, cifra que ya incorpora la subida prevista y que deberá ser convalidada en el Congreso para mantenerse en el tiempo.
Con carácter general, las pensiones se han incrementado un 2,7%, conforme al IPC medio entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, tal y como recoge la Ley de garantía del poder adquisitivo aprobada en 2021. En el caso de las pensiones mínimas, la subida alcanza el 7%, mientras que las pensiones mínimas con cónyuge a cargo, las de viudedad con cargas familiares y las pensiones no contributivas aumentan un 11,4%.
Esta revalorización ha beneficiado a más de 6,6 millones de pensiones de jubilación, 1,5 millones de viudedad, así como a pensiones de incapacidad permanente, orfandad y en favor de familiares. También se aplica a las 736.075 pensiones del Régimen de Clases Pasivas, correspondientes principalmente a funcionarios públicos.
Un refuerzo clave para los pueblos
La pensión media del sistema se sitúa este mes en 1.363,4 euros mensuales, lo que supone unos 500 euros más al año, mientras que la pensión media de jubilación alcanza los 1.563,6 euros al mes. En el caso del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, muy presente en las zonas rurales, la pensión media es de 1.054,4 euros, por lo que esta subida resulta especialmente significativa.
En muchos municipios pequeños, donde escasean las oportunidades laborales y el comercio depende en gran medida del consumo local, las pensiones garantizan la supervivencia de servicios básicos, ayudan a fijar población y sostienen a numerosas familias.
Menos jubilaciones anticipadas y más retraso voluntario
Los datos de 2025 confirman además un cambio de tendencia en el acceso a la jubilación. Las jubilaciones anticipadas han descendido hasta el 27,9% de las nuevas altas, frente al 40% que representaban en 2019, antes de la reforma del sistema. Por el contrario, las jubilaciones demoradas han aumentado hasta el 10,9%, más del doble que hace seis años.
Como resultado, la edad media de acceso a la jubilación se sitúa en 65,3 años, casi un año más que en 2019, reflejo de los nuevos incentivos al retraso voluntario del retiro.
Avances en igualdad
En enero, 1.324.934 pensiones cuentan con el complemento para la reducción de la brecha de género, del que casi el 79% de las beneficiarias son mujeres. Este complemento, con un importe medio mensual de 77,04 euros, reconoce el impacto de la maternidad en las carreras laborales y contribuye a reducir desigualdades históricas, muy visibles también en el ámbito rural.
En conjunto, la revalorización de las pensiones supone una inyección directa a la economía local, refuerza la cohesión social y contribuye a que los pueblos sigan siendo espacios habitables, donde las personas mayores puedan vivir con mayor seguridad y dignidad.




















