- La provincia de Zamora vive una de las situaciones más complicadas del verano por los incendios forestales. El fuego declarado en Fermoselle, en el parque natural de Arribes del Duero, ha obligado a evacuar una docena de localidades y mantiene movilizado un amplio operativo, mientras otros incendios recientes evidencian la elevada presión que soporta el territorio.

La provincia de Zamora continúa siendo uno de los principales focos de preocupación del operativo contra incendios forestales en España. El incendio declarado en Fermoselle, en pleno Parque Natural de Arribes del Duero, mantiene una situación crítica tras obligar al desalojo preventivo de una docena de localidades y al confinamiento de varios municipios debido a la rápida propagación de las llamas, favorecida por las altas temperaturas, el viento y la extrema sequedad de la vegetación.
El dispositivo de extinción trabaja intensamente para estabilizar el perímetro del incendio, en el que participan numerosos medios terrestres y aéreos, además de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Durante las últimas horas, cientos de vecinos han tenido que abandonar sus viviendas y varias residencias de mayores fueron evacuadas por precaución.
Fermoselle centra la mayor emergencia forestal
El incendio de Fermoselle ha alcanzado el nivel 2 de peligrosidad, al existir riesgo para la población y ser necesaria la adopción de medidas extraordinarias de protección civil. Entre las actuaciones desarrolladas se encuentran la evacuación de numerosas localidades de la comarca de Sayago, el confinamiento de otras poblaciones próximas al avance del fuego y el corte de varias carreteras.
Las difíciles condiciones meteorológicas, con temperaturas superiores a los 35 grados, fuertes rachas de viento y una vegetación extremadamente seca, han favorecido un comportamiento muy agresivo del incendio, complicando las labores de extinción.
Un verano especialmente complicado para Zamora
El incendio de Fermoselle se suma a otros importantes fuegos registrados durante las últimas semanas en la provincia, reflejando un verano de enorme presión para el operativo de extinción.
Entre ellos destaca el incendio de Rábano de Aliste, que llegó a alcanzar el nivel 2 antes de evolucionar favorablemente, así como otros focos declarados en municipios como Viñas, donde también fue necesaria una importante movilización de medios de extinción.
La sucesión de incendios ha obligado a mantener un elevado nivel de vigilancia en toda la provincia, especialmente en las comarcas de Aliste, Sayago y Arribes, donde las condiciones meteorológicas siguen siendo muy desfavorables.
El operativo continúa desplegado
Los equipos de extinción permanecen trabajando sin descanso para consolidar los perímetros, evitar reproducciones y proteger tanto a la población como a las infraestructuras y al patrimonio natural de la provincia.
Las autoridades insisten en extremar la precaución y recuerdan la prohibición de realizar cualquier actividad que pueda originar un incendio mientras persista el elevado riesgo existente.
La evolución de los incendios dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas previstas durante las próximas horas, especialmente de la intensidad del viento y de la posible bajada de las temperaturas, factores determinantes para facilitar el trabajo de los equipos de extinción.
Zamora, entre las provincias más afectadas
La actual campaña de incendios vuelve a situar a Zamora entre las provincias más castigadas por el fuego. La combinación de altas temperaturas, sequía acumulada y abundante masa forestal convierte al territorio en uno de los puntos más sensibles del noroeste peninsular durante el verano, lo que obliga a mantener un importante despliegue de medios humanos y materiales para proteger tanto a la población como al valioso patrimonio natural de la provincia.




















