- En la Sierra de la Culebra, un rincón natural de la provincia de Zamora, ya bien castigado por los incendios, los agricultores y ganaderos se enfrentan a otra problemática que parece no tener solución: la falta de control sobre la fauna salvaje y los daños que esta provoca en sus cultivos y ganado. Un escenario que se repite día tras día y que, lejos de mejorar, parece agravarse con el paso del tiempo.

En los últimos días, se han avistado varias manadas de ciervos que rondan las faldas de la sierra, algunos grupos de hasta 100 ejemplares. Aunque algunos se mantienen alejados de las naves y los cultivos, la presencia de estos animales cerca de las instalaciones agrícolas sigue generando una gran preocupación. “Ahora voy a venir con el ganado, y estos animales han estado rozando la zona donde tenemos las naves. Pueden entrar enfermedades como la sarna, que, aunque no siempre es visible, sí que se percibe en algunos ejemplares que están algo pelados”, señala un agricultor local.

La situación no solo pone en riesgo la salud del ganado, sino que también afecta a la seguridad de los propios agricultores y conductores que transitan por la Nacional 631, una carretera que atraviesa la Sierra de la Culebra. Los accidentes provocados por la fauna salvaje, especialmente durante la temporada de caza y en momentos de baja visibilidad, son una constante en la zona. Según datos de la Guardia Civil, cada año se producen cientos de accidentes relacionados con animales salvajes, principalmente ciervos, jabalíes y corzos.

Pero el problema va más allá de los accidentes y las enfermedades. Los agricultores denuncian la falta de regulación de la fauna salvaje, un problema que lleva años siendo ignorado por las autoridades competentes. “No hay regulación alguna. Ni la Junta de Castilla y León ni la Subdelegación de Gobierno nos dan respuesta. Nos encontramos con cultivos destrozados, animales que se comen nuestros sembrados y enfermedades que se transmiten a nuestro ganado. Y lo peor de todo es que, cuando damos parte al seguro, que nos obligan a tener, tenemos que asumir el primer 20% de los daños”, asegura otro afectado.

El panorama para los agricultores de la Sierra de la Culebra se hace insostenible. A pesar de las advertencias y las reclamaciones, las administraciones no parecen tomar medidas efectivas para controlar la población de fauna salvaje. Mientras tanto, los daños siguen acumulándose, y los afectados se sienten abandonados y desprotegidos, en un contexto en el que, según ellos, los seguros de daños por fauna salvaje no ofrecen la cobertura necesaria para paliar las pérdidas.

El Gobierno de Castilla y León, por su parte, ha anunciado en varias ocasiones medidas para abordar el control de la fauna salvaje en la región, pero la falta de acción concreta en la práctica sigue siendo un tema recurrente de queja entre los agricultores de la Sierra de la Culebra. Los avances en la regulación de la caza y los controles de población de ciervos y jabalíes, aunque presentes en el discurso político, parecen ser insuficientes frente a la magnitud del problema.

El futuro de la agricultura y ganadería en esta zona parece estar condicionado por la capacidad de las administraciones para escuchar a los afectados y poner en marcha políticas eficaces de control de la fauna salvaje, así como de compensación adecuada por los daños sufridos. Mientras tanto, los agricultores seguirán lidiando con la incertidumbre y los riesgos de una situación que, cada vez más, parece fuera de control.




















