- Un nuevo estudio del Ministerio de Igualdad, a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género (DGVG), pone de relieve la situación de mujeres especialmente vulnerables a la violencia, profundizando en los resultados de la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2024. La investigación analiza los riesgos que enfrentan mujeres con discapacidad, jóvenes, mayores de 65 años, gitanas y nacidas en el extranjero, ofreciendo un panorama más preciso de la violencia de género en España.

Los datos muestran que las mujeres con discapacidad acreditada igual o superior al 33 % presentan mayores niveles de violencia física por parte de sus parejas, con un 14,8 % afectadas frente al 9,7 % de mujeres sin discapacidad. Además, la violencia aumenta con el grado de discapacidad: alcanza el 18,2 % en aquellas con discapacidad igual o superior al 65 %. La violencia sexual y económica también es más prevalente en este grupo, con un 11,3 % y hasta un 19,2 % respectivamente, y estas mujeres denuncian con más frecuencia, un 27,6 %, y recurren más a servicios de ayuda, un 58 %, frente al 16,2 % y 40,3 % del resto.
Por su parte, las mujeres nacidas fuera de España sufren violencia física en un 13,3 % de los casos, destacando especialmente las procedentes de Sudamérica (18,5 %) y de América del Norte, Centroamérica y Caribe (15,6 %). Además, la violencia total ejercida por cualquier pareja alcanza el 34,9 %, por encima del 29,1 % registrado entre las mujeres nacidas en España.
En cuanto a la edad, las mujeres jóvenes entre 16 y 24 años presentan la mayor prevalencia de violencia sexual fuera de la pareja, un 25 %, mientras que las mayores de 75 años registran el menor porcentaje, un 3,3 %. Sin embargo, las jóvenes denuncian menos los casos de violencia física de pareja, con solo un 5,5 %, frente al 23,1 % de mujeres de 65 a 74 años. La violencia psicológica, emocional y de control sigue un patrón similar, afectando más a las jóvenes y menos a las mayores.
El estudio también examina la situación de las mujeres gitanas, que presentan un 16,5 % de violencia de pareja a lo largo de la vida, aunque denuncian menos y buscan ayuda formal en menor proporción que las no gitanas. Por otro lado, la violencia sexual fuera de la pareja es menor que en la población general, aunque comparable en casos graves como violaciones o intentos de violación.
Estos resultados subrayan la necesidad de políticas específicas para los grupos más vulnerables, combinando prevención, atención especializada y sensibilización social, así como un refuerzo de los mecanismos de denuncia y protección. La DGVG destaca la importancia de garantizar que todas las mujeres, independientemente de su edad, origen o discapacidad, puedan vivir libres de violencia y con acceso a los recursos necesarios para su protección y recuperación.




















