En poco más de un mes, cientos de candidatos de todos los pueblos de la provincia, nos inundarán con sus propuestas ofreciéndonos ese estado del bienestar, que todos anhelamos.

Algunos, siempre con la mejor voluntad, se presentan a estas elecciones, tratando de mejorar la vida de los ciudadanos, aunque para la gran mayoría, las promesas que vayamos escuchando, serán una repetición de las que se hicieron hace cuatro años, que repetían las formuladas cuatro años antes y así sucesivamente. Es necesario que comencemos a tener memoria y no dar la confianza a quien promete lo que de antemano sabe que si no lo cumple, no pasa nada.

No existen ni conocemos fórmulas mágicas para revertir la situación que tenemos, los grandes proyectos que podrían convertirse en el motor que desarrollara esta provincia, por lo que estamos comprobando, siempre están pensados para otros sitios y al final, Zamora se va quedando relegada a ese olvido que se convierte en abandono.

Esta provincia posee el triste mérito de ostentar los récords peores en el desarrollo de todo el Estado. Mayor envejecimiento de su población, peores comunicaciones, menor número de nacimientos, peor PIB, peor crecimiento vegetativo, una tasa de desempleo elevada, y así podríamos ir citando a todos y cada uno de los indicadores socioeconómicos, en los cuales, desgraciadamente siempre nos encontramos en la cola.

Nuestros valores van por otro lado, nuestro patrimonio material e inmaterial en todo el territorio, es algo que debemos preservar y en lo posible potenciar, para diferenciarnos de otras provincias con mejores indicadores de desarrollo.

Puede representar una gota de agua en un inmenso caudal, pero si somos capaces de aprovechar los recursos que disponemos iríamos revirtiendo la situación, porque contamos con un valor que si sabemos dinamizarlo, puede llegar a convertirse en un pequeño empuje para muchas de las pequeñas economías locales.

En Zamora contamos con un trazado de 500 km de caminos que conducen a Santiago y que recorren miles de peregrinos. Desgraciadamente, también nuestros caminos han visto un retroceso durante las últimas dos décadas, seguramente por la dejadez de algunos de nuestros representantes públicos, que debían aprovechar cada uno de los recursos que tenemos y exprimirlos en la mejora del territorio del que son responsables.

Los caminos que atraviesan la provincia, han pasado en estos 20 años de tener una incidencia del 5,5% en la peregrinación, a perder ese puesto de privilegio que a principios de siglo tenía, y en la actualidad tan sólo absorbe el 2,4% de los peregrinos que anualmente llegan a Santiago.

Somos conscientes, que lo que pueden aportar los miles de peregrinos que pasan por Zamora, no va a revertir la situación en la que se encuentra esta provincia, pero por ese tercio de todas las poblaciones por las que pasa alguno de los caminos, los peregrinos además de visibilizar cada uno de los territorios por los que van avanzando a todo el mundo, puede generar esos pequeños recursos que eviten que un bar se cierre o una panadería se mantenga en el pueblo.

No es necesario que hagamos grandes proyectos, para conseguir que estos miles de peregrinos se conviertan en nuestros mejores embajadores y difundan a todo el mundo los valores que tenemos. Ese patrimonio artístico y cultural excepcional y ese patrimonio inmaterial de una naturaleza y unos parajes únicos ya los tenemos, solo hay que saber cómo rentabilizarlos al máximo.

La economía de los pueblos, muchas veces se fundamenta en estas pequeñas cosas que son tan importantes, por eso, es necesario que todos los que tengan la confianza de los ciudadanos para mejorar la situación de su pueblo o de la provincia, no se olviden que en la edad media, aseguran que Europa se construyó a través del camino de Santiago y en Zamora, contamos con cinco caminos que atraviesan 100 pueblos y si conseguimos dinamizar el número de peregrinos que pasen por cada uno de ellos, haremos algo importante, para satisfacer la confianza que los ciudadanos han depositado en nosotros.

Cada uno de esos pequeños pueblos atravesados por el camino, Zamora como dinamizador de todos los caminos que hay en la provincia si se permite que los zamoranos gestionen su albergue de peregrinos en la capital como motor de la provincia y la Diputación como coordinadora de todos los trazados se implica en su desarrollo, conseguiríamos que el lugar que hace 20 años tenían nuestros caminos, vuelva a ser una realidad, para dinamizar estos territorios que no están ni vacíos ni vaciados, únicamente abandonados por quienes deberían ser los encargados de su desarrollo.

Por nuestra parte, estaremos encantados de debatir esta propuesta con quienes consideren incorporarla en los proyectos que reflejaran en sus diferentes programas electorales.

Asociación Zamorana de los Caminos de Santiago

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