SAF –7 de mayo de 2015.

Los vecinos de la localidad alistana de Mellanes, perteneciente al municipio de Rabanales, están viviendo con gran preocupación la reapertura de la cantera ubicada en su término, 

concretamente en el paraje de “La Solana”, en un terreno comunal cuya gestión corresponde al ayuntamiento, muy próximo a un inmenso robledal perteneciente a la localidad de Ceadea, pueblo también muy próximo a la cantera.

Los daños que está generando la explotación de la cantera son múltiples y suponen probablemente numerosas infracciones en materia de aguas y de montes. Los hechos ya han provocado un enorme malestar entre los vecinos, que temen lo que ocurrirá si nadie controla la actividad de la empresa concesionaria. Entre los perjuicios causados se encuentra la ocupación de una vía pecuaria  (el “cordel sanabrés”), en la que, además, se ha construido una edificación y una plataforma de hormigón, infringiendo la legislación en materia de vías pecuarias.

Por otro lado, la salud de los vecinos se ve amenazada por la contaminación de las aguas debida a los lodos procedentes de la actividad así como la contaminación del aire causada por grandes cantidades de polvo procedente de la piedra machacada a cielo abierto, que alcanzan varios kilómetros a la redonda, generando daños a la flora y fauna silvestres y a todas las actividades propias del núcleo rural, como la agricultura, la ganadería, la caza, la apicultura o la actividad micológica.

A ello hay que sumar la contaminación acústica producida por el ruido y las vibraciones de la maquinaria empleada en un espacio que carece de medidas de seguridad en cuanto a la restricción y delimitación del área de actividad.

La reapertura de la cantera por parte de la empresa “Pizarras Virginia”, que generó grandes expectativas de trabajo en la zona que actualmente no se han cumplido ni parece que se vayan a cumplir. El impacto, por tanto, trasciende a lo económico. Además, hace unos años se invirtió una cuantiosa suma de dinero en desbrozar el matorral de los terrenos ubicados inmediatamente al este de la explotación, donde crecía un joven robledal que hoy ha sido arrasado por los trabajos de explotación de la cantera.

Los hechos ya han sido denunciados al SEPRONA, a varias organizaciones ambientales estatales y se ha solicitado información al respecto a varias instituciones.