almeida – 26 de junio de 2015.

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En el Foro Taurino de Zamora son conscientes que la afición se va creando y consolidando con el contacto que los socios van teniendo con las diferentes ganaderías que se van visitando periódicamente.

            Parece que puede resultar sencillo organizar una de estas visitas, pero las ganaderías cada vez ponen menos facilidades y siempre hay que negociar los costes que suponen estas visitas que se organizan al menos cada cuatrimestre.

            Una vez que se ha concertado la visita así como el precio y el lugar donde se celebrará la comida que se va a tener entre todos los asistentes, se difunde el programa entre los socios para ir cubriendo las plazas que se han calculado para amortizar el coste que supone desplazarse en autobús.

          SAF 150607 0063  Es importante resaltar que estos programas están enfocados únicamente para los socios del Foro Taurino y son ellos los que pueden acudir a cuantos viajes se organicen.

            Cuando llegan a la finca en la que se encuentra la ganadería, es el mayoral el que recibe al grupo y a pesar de que ya se les ha advertido de las condiciones en las que se realiza la visita, vuelve a recordarlas para que todo este claro por parte de todos.

            El grupo es trasladado a un remolque arrastrado por un tractor que es en el que van a realizar la visita introduciéndoles en los lugares en los que el toro cuenta con ese hábitat que raramente es alterado por lo que los visitantes lo hacen como se les ha dicho sin molestar a los animales que se encuentran pastando o descansando y el grupo pasa a pocos metros de algunos de estos fieros animales que en otras condiciones pueden llegar a ser terribles pero ahora se muestran con una mansedumbre impropia de su raza y genes.

            El mayoral va explicando al grupo los diferentes encastes que ha tenido la ganadería hasta que se ha conseguido el tipo que se pretendía a través de los diferentes cruces sanguíneos en los que la elección de los sementales y las vacas de cría son fundamentales para determinar la morfología definitiva del animal.

            El tractor va pasando por donde se encuentran las vacas, los añojos, utreros, erales, que se encuentran con otros integrantes de su camada y en silencio se van desplazando encima del tractor ante la pasividad de los animales que en condiciones normales arremeterían contra todo lo que se moviera, es su instinto, pero en su hábitat están mansos y en calma y cualquier alteración podría ocasionar contratiempos importantes como dañarse y romper la cornamenta como uno de los males menores.

            El Mayoral, que conoce a cada uno de los animales y sabe la precedencia genética de cada uno de ellos, va contando a los asistentes el nombre de cada vaca y de cada novillo o toro así como si ha contado con algún antecedente relevante que causara sensación en alguna de las ferias a las que asistió la ganadería.

            También les explica la forma en la que se hace la cría de los novillos hasta que se convierten en cuatreños. Hay ganaderías que tienen la comida apartada del agua y de esa forma hacen que los animales tengan un constante movimiento para evitar que cuando se encuentran en las plazas ofrezcan una apariencia de debilidad que ningún ganadero quiere ver en sus reses.

          SAF 150607 0156  Cuando pasas por alguna de las manadas que ya se encuentran comprometidas para una feria determinada, el mayoral va explicando al grupo cuando será lidiada y si se conocen los diestros, quiénes van a ser los maestros encargados de la lidia y en ocasiones hasta puede aventurarse a pronosticar algún resultado del juego que pueden dar algunos de los integrantes de la manada, pero eso resulta tan complicado que siempre es una aventura hacerlo.

            Los mayorales que llevan mucho tiempo en una ganadería son los verdaderos guardianes de la memoria de la misma porque conocen hasta los más insignificantes detalles de algunos animales, desde el mismo momento en el que dejaron las ubres maternas hasta que ofrecieron todo lo mejor de sí en la plaza en la que encontraron su destino y mientras van contando estas historias en las que a veces ponen algo de su imaginación y cosecha, los asistentes escuchan con atención estas historias que para muchos serán motivo de comentarios durante los siguientes días.

            Algunas veces, puede tenerse la suerte de ver un tentadero de vacas, aunque no suele ser frecuente ya que los ganaderos quieren que esta parte tan importante en la que se prueba la fuerza de la ganadería esté reservada a unos pocos que pueden en un momento determinado sacar de dudas al ganadero que solo permite aconsejarse generalmente por el maestro que está al cargo del tentadero y el mayoral, los tres son los que mejor conocen el producto que desean que salga en generaciones posteriores.

           SAF 150607 0078 Cuando se organizan estas visitas y coincide con algún espectáculo o feria en las cercanías, quienes lo deseen pueden asistir al acto para lo que se les da la opción de acudir como ocurrió en la visita que el Foro Taurino organizó a la ganadería de Baltasar Iván que asistieron a un espectáculo que se celebraba en las Ventas de Madrid.

            Después de las visitas, se suele comer con el Mayoral de la ganadería y durante la sobremesa, se prolonga una tertulia algo más distendida en la que ya no hay tantas cortapisas para esas dudas con las que nadie quiere volver a sus casas.

            Son esas visitas las que crean afición y que los que participan en ellas, comparten muchos de los gustos que tienen con quienes disfrutan como ellos de esa pasión que es el arte de Cuchares.