Cuando somos conscientes y percibimos como la naturaleza va modificando sus hábitos regulares, debemos pensar en el síntoma, que nos anuncia cambios trascendentales en nuestra vida.

La regularidad de las estaciones que siempre han seguido un ciclo lógico, se está modificando. El clima está cambiando, es algo que percibimos en cada una de las épocas del año, que históricamente mantenían una lógica a la que estábamos acostumbrados. Resulta cada vez más frecuente que en épocas invernales pasemos en mangas de camisa y cuando la climatología debería ser más favorable, se muestre de una forma adversa.

Los últimos cambios que estamos sufriendo con sequías muy prolongadas, temperaturas demasiado elevadas, y otra serie de anomalías, nos hacen pensar que algo está cambiando en la naturaleza y a pesar de todos los síntomas, poco hacemos para remediarlo.

PUBLICIDAD

Una zona estable sísmicamente como siempre ha sido Zamora, en pocas horas ha registrado dos movimientos sísmicos. El primero, con una intensidad de 3,5 en la escala de Richter, se produjo a las 3,43 de la madrugada del día 8 de septiembre, con el epicentro en las cercanías de Perilla de Castro, en unas coordenadas 41,73° norte y 5,88° oeste y fue sentida, en cerca de 30 poblaciones del entorno.

Unas horas más tarde, a las 22 03 del mismo día, con una intensidad de 2,9, un nuevo temblor se dejó sentir en las cercanías de donde se había producido el primero.

Han sido ligeros temblores, de los cuales la mayoría de la población no se ha enterado, pero representan ese síntoma, que nos advierte que estamos maltratando en exceso a la naturaleza y si no ponemos remedio a la degradación a la que estamos sometiendo, seguramente estas situaciones continuarán siendo más habituales y la regularidad estacional que hasta ahora conocíamos, veremos cómo poco a poco va cambiando.

Publicidad

.

Publicidad