- La Plataforma por una Sanidad Pública Digna de la Zona Básica de Salud (ZBS) de Tábara ha vuelto a salir a la calle un sábado más para denunciar la situación de abandono que, aseguran, sufren los vecinos de la comarca. “No somos la España vaciada, somos la España olvidada”, proclaman, criticando que los responsables políticos solo se acuerdan de los pueblos cuando hay una catástrofe, como los incendios de agosto, “para hacerse la foto”.

Desde la plataforma recuerdan que los gobiernos están obligados a garantizar servicios básicos como sanidad, educación y dependencia, y reprochan a la Junta de Castilla y León que ni siquiera acuda a las reuniones interterritoriales convocadas por el Ministerio de Sanidad. “Cuando pedimos más médicos, la respuesta siempre es la misma: ‘no hay profesionales’, y la culpa es del Gobierno central”, denuncian.
Reivindicaciones claras y reiteradas
Las demandas de la ZBS de Tábara se han repetido en numerosas ocasiones y vuelven a ponerse sobre la mesa:
- Médico y enfermera de guardia las 24 horas.
- Un médico de apoyo para cubrir bajas, vacaciones y permisos.
- Pediatra una vez por semana.
- Geriatra para atender a la población de avanzada edad.
- Psiquiatra y fisioterapeuta.
El colectivo advierte de que dos médicos podrían jubilarse este año, lo que reduciría la plantilla de 9 a 7 facultativos, sin garantías de reposición. Critican además que las condiciones laborales que se ofrecen en Castilla y León son “miserables, tanto en lo económico como en la duración de los contratos”, lo que provoca que muchos jóvenes profesionales emigren al extranjero y no regresen.
“Privatización encubierta” y deuda autonómica
En paralelo, alertan de que cada vez más ciudadanos se ven obligados a contratar seguros privados, lo que, a su juicio, responde a la estrategia de la Junta de Castilla y León de “llenar sus bolsillos a costa de nuestros impuestos” a través de la privatización encubierta de la sanidad pública.
La plataforma también carga contra la decisión del Ejecutivo autonómico de rechazar la condonación de 3.643 millones de euros de deuda ofrecida por el Gobierno central. “Si dicen que no hay dinero, ¿cómo afrontarán los gastos extraordinarios derivados de los incendios de agosto, donde hubo personas que lo perdieron todo, incluso a sus seres queridos?”, cuestionan.
Riesgo de despoblación y un grito común
A juicio de la plataforma, la falta de inversión en servicios esenciales y en prevención de incendios “no solo compromete la sanidad y la seguridad, sino que acelera la despoblación”. “Así no se mantiene la vida en los pueblos; lo que quieren es cerrarlos y convertirlos en sus cortijos”, denuncian.
Por ello, concluyen su manifiesto con un mensaje contundente:
“¡Mañueco, dimisión! No vamos a consentir más abandono ni más excusas”.
Finalmente, agradecen a los vecinos que, “haga frío o calor”, siguen acudiendo a las movilizaciones, así como a los medios de comunicación, “porque lo que no se ve ni se oye, no existe”.




















