- La Asociación Cultural de Campaneros Zamoranos reunió a vecinos y visitantes en Tábara para reivindicar el valor del toque tradicional de campanas con exhibiciones, actos religiosos y una comida de hermandad

Tábara volvió a convertirse este fin de semana en punto de encuentro para la tradición y la cultura popular con la celebración del Día del Patrón de la Asociación Cultural de Campaneros Zamoranos, una jornada que reunió a vecinos, visitantes y amantes del patrimonio sonoro en torno a una completa programación desarrollada en distintos espacios de la localidad.
La cita permitió poner en valor una de las tradiciones más singulares de la provincia de Zamora, el arte del toque manual de campanas, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO y que sigue vivo gracias al trabajo de colectivos comprometidos con su conservación y difusión.
Las campanas recorrieron las calles de Tábara

La jornada comenzó a las 10:30 horas con un animado pasacalles protagonizado por las campanas móviles de la asociación. El recorrido llevó el característico sonido de los bronces por las calles de Tábara, despertando la curiosidad y el interés de vecinos y visitantes.
Durante la mañana, los campaneros realizaron también visitas a la residencia de mayores y al colegio de la localidad, acercando esta tradición tanto a los más jóvenes como a quienes durante décadas convivieron con el lenguaje de las campanas como elemento fundamental de la vida cotidiana.
Exhibición de toques y repiques tradicionales

Uno de los momentos más destacados tuvo lugar a las 11:30 horas con la exhibición de toques y repiques tradicionales realizada tanto en las campanas de la iglesia parroquial como en el campanario móvil instalado en las inmediaciones del templo.
Los asistentes pudieron conocer de primera mano la riqueza y complejidad de un lenguaje que durante siglos sirvió para comunicar acontecimientos religiosos, civiles y sociales. Cada repique, cada toque y cada secuencia tenían un significado concreto para los habitantes de los pueblos.
La demostración permitió además recordar la importancia histórica de las campanas como medio de comunicación y cohesión social en el mundo rural.
Santa Misa y homenaje a los campaneros

La programación continuó con la celebración de la Santa Misa en honor a los campaneros zamoranos, oficiada en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Tábara.
El acto religioso reunió a miembros de la asociación, vecinos y visitantes en una ceremonia que sirvió para reconocer el trabajo de quienes mantienen viva esta tradición centenaria.
Limonada, música tradicional y comida de hermandad

Tras los actos religiosos llegó uno de los momentos más esperados de la jornada: el encuentro de convivencia. Los asistentes compartieron limonada y pastas tradicionales, acompañados por música popular, en un ambiente festivo y de fraternidad.
Posteriormente, la celebración continuó con la comida de hermandad en el Restaurante Galicia, poniendo el broche final a una jornada marcada por el compañerismo, la cultura popular y la defensa de las tradiciones.
Un patrimonio que sigue vivo gracias a sus guardianes

Con esta celebración, la Asociación Cultural de Campaneros Zamoranos vuelve a demostrar su compromiso con la conservación y divulgación de un patrimonio único que forma parte de la identidad de numerosos pueblos de la provincia.
La elección de Tábara como escenario de esta jornada reafirma además el papel de la villa tabaresa como referente cultural de la comarca, capaz de acoger actividades que contribuyen a mantener vivas las costumbres, tradiciones y expresiones culturales que han marcado la historia de generaciones enteras.
Gracias al esfuerzo de asociaciones como la de Campaneros Zamoranos, el sonido de las campanas continúa siendo mucho más que un recuerdo del pasado: sigue siendo una parte viva del patrimonio cultural de Zamora.




















