- Con el repique solemne de las campanas, que marcaban el inicio de una de las celebraciones más emblemáticas del calendario local, los tabareses se congregaron hoy a las 19:00 horas para rendir homenaje al Bendito Cristo de la Capilla, en una procesión que mantiene viva una tradición que se ha transmitido a lo largo de los siglos.

El clima soleado acompañó la celebración, que reunió a un gran número de feligreses dispuestos a participar con fervor en este acto religioso y cultural. A lo largo de las calles del pueblo, el Cristo de la Capilla fue llevado en procesión por los devotos, recorriendo los puntos tradicionales de este evento, mientras el “Canto del Ramo” resonaba en la iglesia, dando inicio a la ceremonia con una mezcla de recogimiento y alegría.
Un acto de fe y tradición
Cada año, los habitantes de Tábara se unen para esta procesión, que no solo tiene un significado religioso, sino que también es una parte esencial de la identidad cultural del municipio. Como es costumbre, los fieles siguieron con devoción el recorrido del Cristo, y la tradición continuó con la esperada subasta de bollos y ramos, que los niños portaron durante toda la procesión.
La participación en esta ocasión fue destacada, probablemente favorecida por la excelente tarde de sol que permitió a los asistentes disfrutar de la festividad al aire libre. La devoción de los tabareses por mantener vivas estas costumbres quedó reflejada en la energía y el entusiasmo con el que se vivió la jornada.
La subasta: un acto de camaradería y emoción

Tras el regreso del Bendito Cristo a su capilla, el acto central de la tarde se trasladó a la subasta de los bollos y ramos. Este ritual, que atrae cada año a una multitud de curiosos y participantes, se desarrolló bajo la maestría de Manolo, quien, con su toque único y lleno de humor, logró que la subasta fuera un evento tan esperado como la procesión misma.
Ocho bollos y dos ramos fueron subastados, un momento que, más allá de lo económico, se convirtió en una ocasión para la interacción solidaria y la diversión. Las pujas fueron especialmente animadas, con un espíritu de camaradería que hizo de la subasta un evento lleno de risas, emoción y momentos entrañables. El dinero recaudado, como siempre, se destinará a la conservación y mejora de festividades venideras.
Una tradición que perdura
La procesión del Bendito Cristo de la Capilla sigue siendo, año tras año, un pilar fundamental en la vida cultural y religiosa de Tábara. Esta celebración no solo rinde homenaje a la fe, sino que también refuerza los lazos comunitarios, brindando un espacio para el disfrute colectivo y para mantener vivas las tradiciones que forman parte del alma del municipio.
Al igual que las campanas que marcan el inicio de la procesión, la devoción y el compromiso de los tabareses por preservar esta celebración seguirán repicando por muchos años más, convirtiendo cada 1 de mayo en una fecha imprescindible en el corazón de Tábara.



















































